miércoles, 11 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 37

PART OF ME

POV DE DIANNA:
Me acerqué a la ventana de su habitación, observando la lluvia, viendo como cada gota de agua caía del cielo y sintiendo envidia de que al menos este pudiera desahogarse. Por el contrario, yo me encontraba encerrada en mi misma, con todo aquel dolor guardado en mis más profundos adentros, con miedo de mostrarlo, ya que sentía que era yo la que me estaba equivocando en todo este asunto.
Amaba a Niall más que a nadie, había sido el primer chico en mi vida, él más importante y hasta hace apenas unos días estaba segura de que sería el último. Sin embargo, el sentimiento de que todo se estaba rompiendo me acechaba cada día, cada noche. Estaba poniendo toda la carne en el asador por él, porque lo amaba, pero ¿eso era suficiente? No lo sabía, lo único que tenía seguro era una cosa que no podría aguantar esto por mucho más.
Veía como Niall parecía absorto, confundido, sin saber qué hacer, ni cómo. Pero, ¿qué era lo que le confundía tanto? ¿O es que acaso era yo la qué le estaba atormentando con cosas que en realidad no estaban ocurriendo? Mi cabeza no paraba de dar vueltas y lo que parecía estar claro en un momento, se desvanecía al segundo siguiente.
Escuché unos pasos acelerados acercarse a nuestra habitación, era Niall, parecía feliz, pero no sabía muy bien por qué.
Niall: Princesa - me llamó, a la vez que abría la puerta de su cuarto con una miraba llena de alegría -¿A qué no sabes que pasa esta tarde?
Dianna: Claro que no pichurro -contesté en un susurro, dibujando una leve sonrisa en mi cara, intentando ocultar todo mi dolor.
Niall: Hoy hay un eclipse y según cuenta la leyenda "quien mire a los ojos de su amado en el momento justo del eclipse, quedará prendido de su alma para siempre y nada ni nadie podrá evitar que terminen juntos". Por lo tanto, prepara ropa de abrigo que nos vamos al campo a verlo juntos.
El corazón se me encogió de un segundo a otro.
Dianna: Claro. Dame tan solo unos minutos.
Niall: Los que tú quieras.
Lo más rápido que pude cogí la ropa de abrigo mientras Niall hacía lo mismo. No tardamos más de diez minutos en tener todo preparado para irnos. Me dirigí a abrir la puerta pero el me detuvo, y me agarró la mano antes de salir. Bajábamos aún dados de la manos y emocionados a pesar de ser algo tan  simple lo que íbamos a hacer, cuando llamaron a la puerta.
Supuse que eran los padres de Niall, porque hacía rato que se habían ido a comprar y nunca tardaban demasiado en volver. Pero que gran error cometí, no eran sus padres, era la maldita Holly otra vez.
De un segundo a otro noté como la ira me recorrió la médula espinal hasta llegar a mi cerebro. Allí estaba ella con su estúpida sonrisa de medio lado, que lo único que mostraba era lo víbora que podía llegar a ser. ¿Cómo demonios hacía para que todo el mundo la creyera? ¿Cómo podían estar todos tan ciegos? No lo comprendía.
Verla allí era la gota que colmaba el vaso, no iba a permitir que destrozara este momento con Niall, nos pertenecía.
Holly: Chicos, ¿sabéis lo del eclipse?
Dianna: Sí, adiós -dije intentando pasar, pero esta me detuvo.
Holly: Relájate un poco Di -espetó con retintín- Os quería invitar a veniros con nosotros.
Dianna: No va a poder ser. Así que ya te puedes volver por donde has venido.
Holly:  Que mal carácter. ¿Por qué me odias tanto? No lo llegó a comprender.
Dianna: ¿A parte de porque eres un puto grano en mi culo?
Niall: Dianna...
Dianna: ¡¿Qué?! Es la verdad, es falsa, estúpida, egocéntrica y lo peor de todo es que se piensa que tú todavía eres suyo -grité.
Holly: Di estás perdiendo la cabeza, literalmente.
Dianna: No te atrevas a llamarme Di, porque te juró que te parto la cara. A mí nadie me llama así salvo que yo se lo permita.
Holly: ¡Di!
Dianna: Ya está, te la has buscado, me he aguantado mucho pero ya no lo voy soportar más -chillé llena de furia abalanzándome sobre ella como si me fuera la vida en ello.
En cuestión de unos segundos me encontraba encima de ella, tirándole de los pelos y abofeteándola cuanto me era posible, mientras que Niall intentaba sujetarme.
Niall: ¡Para Dianna! Por favor -suplicó alejándome por fin de ella.
Dianna: Vale -jadeé- Pero que se vaya.
Niall: Ven conmigo.
Me llevó al salón y me miró seriamente, mientras yo me recomponía.
Dianna: No me mires así Niall Horan, esa chica que está ahí fuera se lo merece, merece que alguien le de su merecido por ir jodiendo a las personas, sin importarles sus sentimientos, sin importar a quién daña. Estoy literalmente harta de que no me creas, y la defiendas constantemente. Nunca te he dado razones para que dudes de mi palabra, y últimamente es lo único que haces.
Niall:  Dianna, yo no desconfió de ti, pero conozco a esa chica desde hace años, sé como es, puede que no haya sido lo mejor que estos días haya estado tanto con nosotros, habiendo sido mi ex-novia, asumo mi culpa en esto.
Dianna: Sigues con las mismas, no lo quieres ver.
Niall: Vamos ha hacer una cosa, voy a decirle que se vaya y luego tú y yo nos iremos como teníamos pensado.
Dianna: Dile que se vaya ... Pero yo no pienso ir al eclipse -sentencié.
Niall me miró con cara de enfado, y seguidamente salió del salón. Oí como se disculpaba por mi comportamiento con ella y le explicaba que no podríamos quedar hoy con ella.
Yo, por mi parte, me quedé allí parada, meditando acerca de lo ocurrido, realmente me había enervado demasiado, nadie se merecía ese trato, así cogí todo mi orgullo y me lo tragué, para disculparme con Holly por haberla atacado de aquella manera tan salvaje.
Cuán grande fue mi sorpresa al ver que esta estaba agarrada al cuello de Niall, besándolo con pasión y este se quedaba allí pasmado, sin hacer nada, ni apartarse de ella, sin tan siquiera poner un mínimo impedimento, hasta que al fin ella se alejó de él.
Me rompí en mil pedazos, mis piernas empezaron a temblar, noté como mi corazón se encogía, mi garganta se estremecía y mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas.
Holly se giró hacia mí con una sonrisa dibujada en la cara. Lo había conseguido la muy zorra, me había destruido tal y como ella quería.
Niall se giró y al verme allí corrió junto a mí, me comenzó a hablar con nerviosismo, pero no entendía nada de lo que decía, no llegaba a escuchar nada, lo único que veía era mi bolso tirado al lado de la puerta. No necesitaba nada más, ahí lo tenía todo, mis documentos, mi dinero y mi teléfono. Intenté moverme pero me tenía retenida por los brazos, no me dejaba moverme tan solo mantenerme enfrente suya para escucharle, lo cual era una perdida de tiempo, porque yo ya no quería saber nada de él, no quería escuchar sus estúpidas explicaciones, lo único que deseaba era marcharme a mi casa y perderlos de vista, tanto a él como a Holly.
Seguí allí parada no sé durante cuánto tiempo, notando como mis lágrimas no paraban de brotar de mis ojos, del mismo modo en el que había estado lloviendo hasta hace unos instantes. De repente sentí sus manos limpiándome las mejillas y fue en ese preciso momento en el cual yo reaccioné y me aparté de él, impidiendo que me pudiera tocar más.
Cogí mi bolso y salí disparada de esa casa, en el mismo momento en cual se estaba produciendo el eclipse. Miré a este con odio durante un momento, antes de intentar seguir mi camino, aunque no pude debido a que ese segundo en el que observé el cielo, Niall había conseguido volver a cogerme de la mano, de la cual me aparté rápidamente.
Niall: Dianna...
Dianna: No pienso perdonarte por esto -aseguré mirándole a los ojos por primera vez desde que me fui del salón.












Tras decirle aquellas sinceras palabras, que fueron también las más dolorosas que le había dicho alguien jamás, salí corriendo en dirección al centro de la cuidad, donde cogería un taxi para ir al aeropuerto.
Y a pesar de que todavía era verano, tenía frío, pero no era cualquier frío, este no cesaría con una simple capa más, este que no cesaría nunca. No obstante, no era esto lo que más me angustiaba, lo que más me preocupaba era no poder unir los pedazos en los que me estaba rompiendo, eso era lo que más me asustaba. Además, me odiaba a mi misma por haber aguantado tanto tiempo sabiendo lo que podía pasar y me culpaba por no haber sido lo suficientemente valiente para afrontarlo.
Sin darme cuenta había llegado al aeropuerto y estaba en frente de la recepcionista de British Airways. ¿Qué demonios hacia allí? No sabía ni a dónde me dirigía, no sabía ni tan siquiera dónde podría estar a salvo.
Recepcionista: ¡Señorita, señorita! -exclamó- ¿A dónde desea ir?
Dianna: Un billete para Doncaster - un billete para casa- por favor, para el siguiente vuelo que salga,  si es posible.
Recepcionista: De acuerdo, permítame que miré ... Bien dentro de dos horas sale uno y serían 40 libras.
Dianna: Tome -dije extendiéndole el dinero.
A continuación, me entregó el billete que me llevaría a mi hogar, sin embargo, no sería hasta dentro de dos horas, por lo que me fui a una cafetería para esperar.
Me pedí un café con leche, y me senté en una mesa que estaba en una esquina, miré el café y me pregunté a mí misma que hacia allí. Literalmente, no tenía sed, ni me gustaba el café con leche, ¿por qué demonios había hecho todo lo contrario? Entonces caí, siempre que había tenido problemas Louis se sentaba conmigo y su café para hablar de lo ocurrido. Pero Louis no estaba allí, ni sabía nada de lo ocurrido, debía llamarlo, decirle que iba a casa, pero no podía hacerlo desde mi teléfono, lo había apagado hacia ya mucho rato, para no saber nada de Niall, el cual no había parado de llamarme desde que me perdió de vista.
Aún no comprendía por qué seguía intentando explicarme algo que no quería escuchar, sabía perfectamente lo que había pasado, lo que había visto y como me había roto el corazón el mil pedazos. Lo que me dolía más era que todavía lo amaba, mas no podía perdonarle, no podía verle y mucho menos escucharle.
Mientras caminaba en busca de un teléfono público en el aeropuerto, me vi reflejada en un cristal, caminaba encorbada, tenía el rímel corrido y simplemente parecía que no me había peinado en semanas, vi como la gente se giraba al cruzarse conmigo, usualmente me hubiese dirigido al baño más cercano y me hubiese recompuesto un poco, pero no tenía fuerzas para nada, ya me daba todo igual, solamente quería hablar con Louis o con Aylin.
Después de diez minutos de búsqueda encontré uno, e intenté recordar uno de los dos números, y seguidamente proseguí a marcarlo.
Louis: Al habla el pumpunchito de Aylin Williams. ¿Quién me llama?
Dianna: Louis ... -sollocé.
Louis: ¡¿Dianna?! ¿Eres tú?
Dianna: Sí ... -contesté intentando aguantar el nudo en la garganta.
Louis: ¿Desde dónde me llamas? ¿Qué te pasa? Suenas mal.
Dianna: Me voy a Doncaster, Louis, salgo dentro de dos horas, me voy con mamá.
Louis: ¿Qué ha pasado? ¿Estás llorando? ¿Qué te ha hecho el capullo de Niall?
Dianna: Holly... -rompí a llorar.












Tres horas antes..
POV DE LEA:
Una semana después de que consiguiera un puesto de dependienta en Hollister comenzó la London Fashion Week, uno de los eventos de moda más importantes organizados por la industria. Dura aproximadamente una semana, durante la cual se presentan las últimas colecciones de diversos diseñadores o marcas. Dicho acontecimiento se realiza en las más vistosas capitales de la moda, como Tokio, Nueva York o Londres. Por lo tanto, debo encargarme de que el escaparate esté perfecto, ya que es mi tarea durante esta semana. Desde el principio he sentido que era el lugar indicado para mí, todas las chicas han sido encantadoras conmigo, salvo la más veterana, a la cual parece que mi reciente llegada le supone un problema porque teme que no esté a la altura de las circunstancias, en esta semana tan importante para la tienda.
Miré el reloj y al ver que eran las siete de la tarde supuse que Louis y Aylin habrían llegado ya la desfile que realizaba Topshop, fue entonces cuando deseé estar en su lugar, pues sabía que sería precioso y que solo podrías asistir como acompañante si no tenías un mínimo de fama o dinero.
Claire: ¿Ya tienes ganas de marcharte?
Lea: No, es solo...- no me dejó terminar la frase.
Claire: Aquí las cosas no son así novata, debes esperarte a terminar todo tu trabajo.
Lea: Claro -asentí y me sumergí de nuevo en mis tareas antes de que esta pudiera decirme nada más.

POV DE AYLIN:
Después de hacerme los análisis a los que tanto me negaba en el médico, mi pumpunchito decidió que me olvidara por completo de estos; haciendo el tonto constantemente y llevándome a sitios en los que nunca había estado, como por ejemplo el desfile de moda de Topshop, de cuya tienda antes de ir me compró un mono gris precioso por ciento ochenta libras, puesto que sabía que en mi vida me gastaría tanto dinero por una prenda de ropa.
Aylin: Es perfecto, gracias -le susurré al oído.


Louis: Por ti, lo que sea.
Tras acabar la primera parte del desfile de Topshop, nos fuimos a tomar algo a la sala VIP. Estábamos conversando alegremente, cuando de repente a Louis le sonó el teléfono móvil, era un número desconocido y dudó en cogerlo, pero finalmente respondió.
Louis: Al habla el pumpunchito de Aylin Williams. ¿Quién me llama? -preguntó mientras me hacia carantoñas.
...
Louis: ¡¿Dianna?! ¿Eres tú? -dijo sorprendido y abriendo mucho los ojos.
...
Louis: ¿Desde dónde me llamas? ¿Qué te pasa? Suenas mal.
Ante tal afirmación, se me hizo un nudo en el estomagó. No sabía qué le pasaba a mi dulce sweetheart, lo único que sabía era que estaba mal y yo no me encontraba a su lado, y eso me mataba.
...
Louis: ¿Qué ha pasado? ¿Estás llorando? ¿Qué te ha hecho el capullo de Niall? -le apremió.
...
Louis: Voy a llamar a mamá, no te preocupes, yo te cuidaré.
...
Louis: No ... -no pudo continuar hablando, se había cortado la llamada y era imposible contactar con ella de nuevo.
Aylin: ¿Qué le ha pasado? ¿Dónde está?
Pero Louis no reaccionaba, estaba inmerso en sus pensamientos, preocupado.
Aylin: ¡Louis! ¡Contéstame!
Louis: Va a coger un avión para Doncaster ...

sábado, 16 de noviembre de 2013

CAPÍTULO 36

¿QUÉ NOS MARCA Y DEJA HUELLA?

POV DE AYLIN:
Dr. Fletch: Buenas noches -dijo entrando en la consulta y sentándose en frente de nosotros, que estábamos agarrados de la mano.
Aylin: Hola doctor.
Louis: Hola -dijo un tanto nervioso a la espera de los resultados de los estudios que me acababan de realizar por el fuerte golpe que recibí en la cabeza, del cual no me acordaba, al contrario que Louis, que no dejaba de recordádmelo.
Dr. Fletch: Para empezar me gustaría aclarar que usted señorita Williams, solo ha sufrido una leve contusión provocada por el desmayo que ha tenido hace tan solo unas horas, pero el cual no sé a qué es debido, ya que estoy seguro de que no ha sido una bajada de tensión.
Louis: Entonces docto, ¿usted cree que debería hacerse un chequeo completo?
Dr. Fletch: Sí, sería conveniente que se lo hiciera. Es más ¿ha sufrido últimamente algún cambio importante en su metabolismo? Quiero decir ¿ha tenido más mareos, dolores de cabeza...?
Aylin: No, para nada.
Louis: Mentira, ella desde hace tiempo adelgaza de manera muy rápida y no ha cambiado para nada sus hábitos alimenticios, ni sus horarios.
Aylin: Pero eso es por el estrés mi amor -señalé mirándolo a sus profundos ojos azules con cara de suplica.
Louis: No creo que eso sea lo que te pasa, ahora que estamos de vacaciones.
Dr. Fletch: Bien, en ese caso debo preguntarle señorita si usted ¿tiene antecedentes familiares de alguna enfermedad grave?
Aylin: Sí, mi madre murió de tumor cerebral -añadí bajando la cabeza.
Dr. Fletch: Pues no me queda otra opción que obligarla a venir a hacerse la revisión propicia el próximo lunes, es decir, dentro de dos días.
Aylin: Pero los tumores no son hereditarios -afirmé.
Dr. Fletch: Así es, aunque también es cierto que es más probable que se dé en una familia que ya haya tenido antecedentes.
En ese momento, el miedo me invadió, empecé a notar como los ojos del doctor se fijaban en mí después de señalar la cita en el calendario y como un sudor frío me recorría la nuca. Me sentía atrapada, sin aire, mientras Louis me apretaba la mano cada vez más fuerte, mientras yo no dejaba de pensar que tenía que salir de aquella habitación de cuatro paredes, las cuales cada vez veía más cerca de mí. Fue entonces cuando con toda la fuerza que pude aparté mi mano de la de Louis, y sin decir ni una sola palabra me marché de aquel lugar corriendo lo más rápido que pude, evitando chocarme con los diversos pacientes y familiares que me encontraba por el camino, hasta llegar a una calle, desde mi punto de vista, lo suficientemente alejada del hospital para poder llorar tranquila.









POV DE NAYA:
Desde que volvieron los chicos de la gira, apenas necesité tiempo para darme cuenta de cómo le había afectado a Harry la fama, la cual cada día era mayor, ya nada de lo que hacía podía ser normal o estar apartado del mundo de las cámaras, solo le preocupaba su imagen y eso, cada vez me ponía más nerviosa, puesto que parecía un muñeco, al que mimaban, vestían y adoraban todos como sino hubiera  un mañana.
Naya: Oye ¿qué te parece si vamos a la playa este fin de semana antes de que terminé el buen tiempo?
Harry: Mmm, pues lo que pasa nena es que ya había quedado con Ed.
Naya: ¿Quién es Ed?
Harry: Sheeran, Ed Sheeran ¿quién va a ser? -dijo poniendo los ojos en blanco como si fuera lo más obvio del mundo.
Naya; Ah, perdona por no darme cuenta de algo tan obvio...
Harry: La verdad es que hoy estás un poco empanada.
Naya: Y tú últimamente un poco idiota -suspiré.
Harry: Puf, ¿ya empezamos? -alegó saliendo del baño, solo con un pantalón negro y todavía colocándose los rizos.
Naya: Sí, ya empezamos, estoy harta de que te hayas vuelto un completo narcisista.
Harry: Y yo de que tú te hayas convertido en un auténtica amargada.
Naya: Porque no te chupe el culo y te diga lo "monísimo" que vas hoy, no soy una amargada.
Harry: Esta no es mi Naya ¿qué te ha pasado?
Naya: No lo sé, quizás sea porque no estoy con el Harry del que me enamoré -afirmé dando un portazo y marchándome de aquella casa en la que cada día había más gente que adoraba a mi Hazza y menos razones para hacerlo yo.

POV DE ZAYN:
Zayn: ¿Y qué se supone qué está sucediendo entre Holly y tú según Dianna?
Niall: Según ella, Holly está muerta por mí y su objetivo es entrometerse entre ambos, para que rompamos.
Zayn: ¿Y según tú?
Niall: Según yo, solo somos amigos ya que Holly está enamorada de mi antiguo compañero, es más en cuanto a temas amorosos lo único que hace es pedirme consejo para su nueva relación.
Zayn: Entiendo ¿y has vuelto a intentar hablar con Dianna desde lo ocurrido ayer por la tarde?
Niall: Intentarlo sí, pero conseguirlo no... Pese a que creo que pronto me perdonará.
Zayn: Bueno, si aceptas el consejo de un buen amigo, te recomiendo que sigas demostrándole cuánto la quieres y que evites el contacto con Holly, por lo menos durante un par de días.
Niall: No tengo elección, gracias tío, te dejo que ya la oigo venir para la habitación.
Después de colgar el teléfono, me percaté de como Lea me contemplaba desde la otra punta del sofá.
Lea: ¿Qué le pasa a Di?
Zayn: La ex-novia de Niall.
Lea: ¿No me digas que son amigos?
Zayn: Como quieras, yo no te digo nada -dije alzando los brazos.
Lea: Tonto, eso solo puede indicar que esa va detrás de él.
Zayn: ¿Cómo estás tan segura?
Lea: Tengo un séptimo sentido, que detecta casos especiales.
Zayn: ¿Séptimo?
Lea: Sí, es el que me ayudó a encontrarte y enamorarte.
Zayn: Oh, te quiero tanto muñeca -susurré acercándome a ella desde el otro extremo del sofá y dándole un dulce beso en la nariz.
Lea: Aquí no Zayn...
Entonces fue cuando recordé que estábamos en casa de mi familia pasando el fin de semana con mis padres y mis hermanas, a las cuales les encantaba Lea, hecho que afortunadamente era mutuo.

POV DE LIAM:
Era 25 de Agosto y este año el V festival había sido más tarde de lo habitual, hecho que mucha gente agradeció por el buen tiempo que hacía en Londres. Dicho festival duraba todo el fin de semana y las puertas estaban abiertas desde las nueve de la mañana hasta altas horas de la madrugada.
En un principio, habíamos pensado asistir todos juntos a este evento tan famoso, pero por desgracia las cosas cambiaron para la mayoría, asistiendo solamente Danielle, Louis, Aylin y yo.
Hoy los artistas que iban a tocar eran: Mcfly, Olly Murs, Jessie J, Fun y Little Mix. De todos ellos éramos fans, de algunos más que de otros, eso debo reconocerlo, aunque estoy seguro de que el día de hoy sería estupendo.
Liam: Cielo ¿qué te apetece hacer primero?
Danielle: A mí me da igual, todo parece muy divertido -sonrió, aunque sin mirarme a los ojos por lo que supuse que algo le hacía que se encontrara incómoda.
Liam: ¿Qué te ocurre? Y no me digas que nada porque ambos sabemos que eso no es cierto -dije colocándome en frente de ella e impidiéndole de este modo seguir adelante.
Danielle: El hecho de que haya varias cámaras por aquí, me hace pensar en lo que supondrá después.
Liam: Bueno, si esto no te hace feliz, nos vamos sin problemas mi amor.
Dani se quedó pensativa durante un par de minutos y seguidamente añadió.
Danielle: No voy a dejar de vivir mi vida porque a partir de ahora se haya vuelto pública.
Liam: Te quiero mucho -afirmé antes de besarla y de que Louis me interrumpiera dándome una palmada en el culo y soltando uno de sus numerosos chistes.
Poco después de que los cuatro hubiésemos decidido en qué lugar nos íbamos a quedar a comer. Louis y Aylin se sentaron en el césped, mientras mi princesa y yo comprábamos unos refrescos. Al volver, Aylin se levantó para ayudarnos.
Aylin: Toma boo bear -dijo guiñándole un ojo a Louis.
Louis: Gracias reinita.
Aylin:  Oye voy al baño, ahora vengo ¿ok?
Louis: Te acompaño.
Aylin: ¿Qué dices? ¿Te has vuelto loco?
Louis: Para nada, estoy de lo más cuerdo.
Aylin: ¿Por qué lo dices entonces?
Louis: Muy fácil, ayer desapareciste durante tres horas, y te aseguro que fueron las más largas y difíciles de mi vida, así que no pienso permitir que te vuelvas a escapar.
Aylin: Puff, me parece que eso es excesivo, ya te pedí perdón.
Louis: Lo sé, pero aún así...no puedo arriesgarme.
Danielle: Yo la acompañaré, tranquilo.
Louis: Bueno, vale.
Las chicas se marcharon a toda prisa, mientras Louis y yo nos quedábamos a solas como en los viejos tiempos haciendo bromas y riéndonos por absolutamente todo, hasta que este se puso serio y me confesó lo preocupado que estaba por el estado de Aylin.
Liam: Te entiendo tío, ella es una de las mejores personas que conozco y no se merece todo lo que está viviendo...
Louis: Liam, me he pasado la vida tomándome todo a broma, para mí nada merecía que me preocupase tanto como para quitarme el sueño o las ganas de vivir, pero Aylin me ha cambiado por completo, ella es mi otra mitad, y sé que sin ella, al igual que sin mi familia, todo perdería sentido.
Liam: Para ser completamente sincero contigo creo que todo va a salir bien, tengo ese presentimiento, aunque no sé explicarlo.
Minutos después, las chicas nos interrumpieron emocionadas porque ya habían comenzado las "actividades" por todo el recinto, así que mientras Aylin y Louis iban a escuchar a nuevos talentos cerca de la noria, Dani y yo nos quedábamos tumbados sobre el cesped disfrutando del sol que hacía y de la música que se empezaba a escuchar de fondo. Y como no podía ser de otro modo, al sentirme tan afortunado de tenerla en mi vida, no dudé ni un minuto más en demostrárselo haciéndole mimitos, justo cuando ella se incorporaba para tomar un poco de su refresco de naranja.

















POV DE AYLIN:
Era mi primera vez en este festival y el hecho de encima tener pase VIP me hacia sentirme realmente importante, porque por raro que pareciera, debido a mis estudios apenas había "disfrutado" de las ventajas de salir con una persona famosa, ya que aparte de haber accedido con ellos a un par de sitios e irme de viaje a lugares que solo aparecían en mi sueños, poco más había podido hacer con ellos, debido a la gran repercusión mediática que tenían todas sus acciones.
Realmente este había sido un año mágico en muchos sentidos, salvo por la muerte de mi madre, mi vida había estado plagada de cosas buenas y era injusto que ahora me sintiera desdichada por mi enfermedad, de la cual no tenía ni la más remota idea, por eso, tras hablar con Di pensé en que ya era hora de cambiar mi actitud a una mucho más positiva y alegre, acorde con mi nueva vida.
Louis: Reinita ¿qué te parece la experiencia? ¿La repetirías? -dijo agarrándome de ambas manos y mirándome con interés, después de que finalizara la actuación de un chico que me recordaba cantando a un nuevo beatle, por su peinado y forma de vestir.
Aylin: Todos es fantástico, me encantaría volver -afirmé dando pequeños saltitos para demostrar mi emoción.
Louis: Genial -añadió imitándome.
Aylin: Eres tonto.
Louis: Sí, hago muchas tonterías para que seas feliz.
Aylin: Ah, te quiero boo bear ¿lo sabes no?
Louis: Sí, pero es algo que no me canso de escuchar... -aseguró con  una sonrisa pícara.
Aylin: Te lo diré siempre que quieras, te quiero, te quiero y te quiero -dije agarrándole por la espalda.
Durante el resto del trayecto hasta llegar al lugar dónde estaban Liam y Dani, fuimos uno delante de otro recordando lo primero que pensamos al vernos, después de tanto tiempo.
Louis: Anda mira allí, Liam y Danielle se han encontrado con unos cuántos amigos -señaló a los lejos.
Aylin: ¡Oh, madre mía, si son los Dougie y Danny de Mcfly con Alma y Helena!
Louis: ¿Las conoces?
Aylin: Claro, ambas están casadas con ellos y llevan una línea de ropa juntas que a Dianna y a mí nos encanta.
Louis: Pues ve a saludarlas, no pierdas tiempo cielo.
Aylin: No puedo, solo conozco sus modelos, pero no a ellas en persona y además me daría mucho corte porque tampoco sabría qué decirle a Danny y Dougie, seguramente acabaría comportándome torpemente y quedando en evidencia.
Louis: No seas tonta, Danielle y Liam están hablando con ellos, es el mejor momento para que te acerques sutilmente.
Aylin: No, no, no puedo... -dije escondiéndome detrás de él.
Louis: Venga, no me puedo creer que al cambiarte el color de pelo, por el tuyo original en castaño, te hayas vuelto una cobarde -dijo sin poder evitar sonreír ante tal ocurrencia.





















Aylin: No tiene gracia, ninguna...
Louis: Bueno, como ya veo que tú no te atreves, tendré que hacerlo yo -aseguró y seguidamente saludó a Danny y Dougie y a sus esposas, sin soltarme la mano para que de ese modo no me escapase y poder presentarme a todos ellos, los cuales fueron muy agradables, especialmente Helena, la mujer de Danny.
Estaba tan nerviosa que apenas era capaz de hablar como una persona normal, sobre todo cuando me hablaba Dougie o Danny, ya que eran dos de mis ídolos, por desgracia faltaban Tom y Harry. 
Louis: Chicos, no sé si sabréis qué Aylin es una de vuestra mayores fans -afirmó, aunque supuse que se habían dado cuenta por mi manera de tartamudear y de estar roja como un tomate- y que le encanta vuestra línea de ropa chicas.
Aylin: Louis...-dije apretándole más la mano.
Danny: ¿No me digas? -dijo en tono de sorpresa, aunque su cara decía todo lo contrario- Ven aquí a mi lado que nos vamos a hacer una foto tú y yo juntos - dijo tendiéndome la mano, la cual acepté y sin darme cuenta  ya le había dado un abrazo, al cual me correspondió alegremente.
Dougie: Me siento desplazado -susurro abriendo los brazos para unirse a nosotros, pero Louis se lo impidió interponiéndose en su camino y abrazándole -También me vale.
Tras un momento un tanto torpe, conseguí sacarme la vergüenza de encima y saludar a Dougie y a las chicas, las cuales se tomaron una foto conmigo.
Después de conversar un rato con Dougie y Danny, estos se fueron para prepararse, no sin antes firmarme una dedicatoria para Dianna. Sin embargo, Helena y Alma se quedaron con Dani y conmigo, después de que sus chicos se fueran a actuar y los nuestros a por algo de picar.
Helena: ¿Así que te gusta nuestra colección de ropa?
Aylin: Sí, me encanta y a Di también.
Alma: ¿Dí?
Danielle: Es la hermana de Louis.
Alma: Ya sé quién es -dijo mientras se ponía el dedo indice en la barbilla.
Helena: Pues dentro de nada vamos a sacar otra y ...
Aylin: ¿En serio? -dije emocionada.
Helena: Sí y como le estaba diciendo a Danielle queríamos que volviera a participar con nosotras, como la última vez, pero tenemos un problema...
Alma: ... Nos hacen falta modelos - añadió terminando la frase de su hermana, a la cual miraba con complicidad, para luego mirarme a mí con una sonrisa.
Estaba confusa, no entendía por que me miraban de aquella manera tan extraña.
Danielle: Chicas, no lo entiende.
Aylin: ¿El qué tengo que entender?
Helena: Que nos gustaría que fueras una de nuestras modelos, te hemos estado observando y nos pareces una buena candidata.
Aylin: Pero...si yo no soy modelo, ni sé nada sobre desfilar.
Helena: Eres muy guapa y tienes un gran cuerpo, además, eso tiene solución.
Aylin: ¡¿Me lo estáis diciendo en serio?! -exclamé ante la oferta.
Helena: Pues claro, acércate con Danielle dentro de dos semanas a nuestro estudio.
Aylin: Gracias, gracias, gracias, muchísimas gracias.
Alma: De nada, nosotras nos vamos con los chicos -dijo mientras se acercaban para darnos dos besos a cada una, ya que eran españolas.
Danielle: Nos vemos.
Helena y Alma: Adiós -dijeron mientras se alejaban.
Aylin: Adiós, y muchas gracias.

POV DE HARRY:
Al ver que Naya  estaba en uno de sus días, decidí dejarla hoy tranquila e irme a disfrutar un poco, ya que tenía dos entradas para V Festival.
Aunque intentaba entender todo lo que me había dicho Naya, no lo llegaba a comprender, ¿qué quería de mí? Si me pasaba todo el día con ella. Parecía que no comprendía que era famoso, que tenía cosas que hacer y que era una de las personas más influyentes en el mundo en este momento. O a lo mejor, es que tenía envidia de mí, ya que recibía muchísima atención, y eso le ponía enferma. Definitivamente, yo no era el culpable en este caso.
Noté como Lou me miraba fijamente y seguidamente me daba una pequeña patada en el culo para llamar mi atención.
Harry: ¿Qué haces?
Lou: ¿Qué te ocurre Hazza?
Harry: Nada -mentí.
Lou: A mí no me engañas y lo sabes- desde luego que lo sabía, nos conocía desde que salimos de The X Factor en 2010, y jamás se le pasaba una.
Harry: Naya, está mosqueada porque según ella "he cambiado".
Lou: Mmmm es que has cambiado, estás creciendo... es natural.
Harry: Según ella soy un prepotente insoportable.
Cuando Lou fue a contestarme, esta se vio interrumpida por la aparición de Louis, Aylin, Liam y Danielle que se quedaron sorprendidos al verme allí sin Naya.

POV DE DIANNA:
Después de nuestra última pelea, hará tan solo un par de días, por fin nos habíamos reconciliado. A pesar de que yo lo quería con locura, durante estas dos semanas que había pasado en Irlanda, algo entre nosotros había cambiado, y aunque ambos sabíamos cuánto nos queríamos también conocíamos nuestras personalidades y el hecho de que algo entre nosotros se había roto, desde el momento en el que decidió dejar de confiar en mí.
Y en mi mente no dejaba de repetirse la primera conversación que tuve con Holly y que desencadenó todo esto, mientras observaba las gotas de agua que recorrían la ventana de la habitación de Niall.
Flashback
Dianna: ¿Y tú que estudias? -dije rompiendo el silencio, una vez que Niall nos dejó a solas para ayudar a su madre.
Holly: Ciencias políticas, algo que realmente me servirá para el futuro.
Dianna: Si es lo que te gusta, me parece una buena idea.
Holly: Sí, me encanta y más todavía el hecho de que la gente me tome en serio con eso, porque es una carrera de verdad.
Dianna: ¿A qué te refieres? -pregunté confundida.
Holly: No es obvio, no todas las profesiones te aseguran un futuro, el baile es un gran ejemplo.
Esa frase me dejó en shock, no sabía qué responder a ese ataque tan gratuito, es más me quedé con la boca tan abierta que si mirabas podías ver mi estómago.
Holly: A ver como te lo explico, que parece no te enteras, y lo haré una vez y no más. Niall es mío, desde el principio estuve a su lado y tú solamente eres una piedra en mi camino, a la que lanzaré tan lejos que ni tú misma sabrás dónde está tu cara.
Dianna: ¿Perdona? ¿Tú qué te crees...?
Holly: Yo me creo lo que soy, una persona muy importante para esta familia y esencial en la vida de Niall.
Dianna: Vale, no lo aguanto más, ahora vas a ser tú la que te vas a callar. ¿Con quién te crees que estás hablando? Estúpida niña rubia. Puede que tú fueras su primera novia, pero yo seré la última y su gran amor verdadero y si te crees que me voy a quedar de brazos cruzados, estás muy equivocada, porque tú no sabes quién es Dianna Tomlinson.
Fin del flashback
Yo estaba dispuesta a darlo todo por Nialler, pero cada vez resultaba más difícil luchar por él, si este no hacia lo mismo por mí.


sábado, 26 de octubre de 2013

CAPÍTULO 35

PRETEND IT'S OK

POV DE LOUIS:
Abrí los ojos con la primera luz del sol que entró en la habitación que compartía con Aylin y me quedé observando como dormía durante unos minutos que me parecieron escasos, pues como si se diera cuenta de que lo estaba haciendo se despertó, y seguidamente, me miró aún con algunas legañas en la cara, que le quité con delicadeza, antes de que lo hiciera ella.
Justo después me levanté para cambiarme y bajar a desayunar, pero ella me tiró de los calzoncillos hacia la cama.
Aylin: ¿A dónde te crees que vas?
Louis: A ponerme algo decente para ir a por el desayuno.
Aylin: No, no me parece un buen argumento para que te separes de mí tan pronto.
Louis: ¿Ah no? -dije acercándome a ella, la cual seguía recostada sobre la cama con una camiseta mía, que meses atrás me había robado.
Aylin: No, tengo un plan mejor -sonrió.
Louis: Me extraña seriamente, pero dime.
Aylin: ¿Te extraña? Pues, en ese caso, quizás sea mejor que me lo quede para mí -dijo girándose sobre sí misma y dándome la espalda.
Louis: Venga, no te piques -dije empezando a hacerle cosquillas, ya que sabía que así, no podría resistirse.
Aylin: ¡Ay, vale para, por favor! -gritaba sin poder parar de reírse e intentando librarse de mí.
Louis: Solo, si me prometes que me vas a contar lo que tenías en mente.
Aylin: De acuerdo... es una tontería, pero prefiero mostrártelo a contártelo -afirmó acariciándome la cara y acercándome hacia ella  poco a poco, hasta besarnos.
Entonces, ambos nos sentamos sobre la cama entrelazando las manos, sin darnos cuenta, y mientras ella recorría mi espalda con sus manos, yo le apartaba el pelo del cuello y la besaba primero despacio, para luego ir más deprisa y dejarle una marca, que tardaría un tiempo en irse. 
Esta no fue mi primera vez, pero puedo asegurar que fue la mejor que jamás he tenido y la que toda mi vida recordaré como el momento más especial porque la conexión que se produjo entre ambos, como si fuéramos una sola persona, me hizo darme cuenta de que por fin había encontrado a mi alma gemela.

POV DE DIANNA:
Eran las doce y media de la mañana, apenas habíamos llegado de Chersire, de cuyo condado era Harry, cuando facturamos nuestras maletas, Niall y yo, para ponernos de camino a Irlanda, dónde pasaríamos tres largas semanas de vacaciones.
Alrededor de las dos de la tarde ya estábamos montados en el avión. Ambos nos encontrábamos muy emocionados, habíamos hablado tantas veces de ir juntos para pasar unas semanas y conocer a su familia, que éramos incapaces de estarnos quietos. Sin embargo, había algo que no paraba de rondar en mi cabeza, ¿le gustaría a su familia? Sabía con certeza que ellos me conocían, pero nunca nos habíamos visto, ni habíamos hablado directamente.
Niall: Princesa, no te preocupes, les vas a encantar -dijo mientras me acariciaba el rostro y me acercaba a él para darme un beso- Eres increíble, ¿o es que no te habías dado cuenta? ¿Quién te podría odiar?
Dianna: Pues algunas de tus fans.
Niall: Relájate cielo, todo va a salir bien, vamos a pasar las mejores semanas de nuestras vidas, nada va a salir mal -aseguró.
La mirada de Niall era tranquila, segura y alegre, por lo que no pude evitar esbozar una sonrisa y relajarme un poco, ante la idea de conocer a su familia.
El vuelo transcurrió rápido y relajado tras pasar los primeros minutos de nerviosismo. Al bajar del avión eran las tres y media del medio día, por lo que el aeropuerto era un bullicio de personas, sin embargo, Niall se movía con rápidez por este, llevándome con él. Por tanto, apenas tardamos unos minutos en encontrar el lugar de recogida de nuestras maletas. Una vez, salieron las maletas nos dirigimos en busca de un taxi, ya que Niall no le había dicho nada a su familia de que iría a verlos, y aunque nos costó bastante llegar hasta uno, lo conseguimos. Pese al retraso que cada dos por tres nos provocaban varias niñas porque querían una foto o un autógrafo con él.
Al fin llegamos a la casa de la familia Horan, la cual se encontraba vacía, así pues dejamos las cosas en la habitación y bajamos a esperar a que llegaran sus padres.
Estos apenas tardaron unos minutos en llegar, al parecer habían ido hacer la compra de la semana, ya que iban cargados con una gran cantidad de bolsas del supermercado. Pero no se dieron cuenta de que estábamos en casa, ya que la madre de Niall, Maura, estaba echándole la bronca al padre, Bobby, por haberse dejado la televisión encendida, sin saber que había sido su hijo el culpable.
Al llegar su madre al salón, y vernos se quedó sin habla.
Bobby: Te repito que yo la apagué antes de irnos, alomejor la has ...-se calló al al seguir a Maura, dentro del salón.
Niall: ¡Hola! -sonrió.
Maura: ¡Ahhh!¡Mi niño, mi niño está en casa! -gritó abalanzándose sobre él y abrazándolo con toda la fuerza que pudo.
Bobby: ¡Niall hijo! Pero, pero... Da igual ¡Qué alegría!
Los tres se abrazaron como si no hubiera mañana, mientras yo me quedaba observándolos desde detrás de la mesita, sin poder evitar conmoverme al ver tan escena, y todo aquel amor que se respiraba en el ambiente.
Niall: Bueno os quiero presentar a mi princesa, ella es Dianna.
Maura: ¡Oh sí! Ya sé quién eres -dijo con una gran sonrisa- Bienvenida tesoro, disculpa mi emoción, es que no esperaba ver a mi niño en casa.
Dianna: No se preocupe señora, la comprendo perfectamente.
Bobby: Por favor, llámanos Maura y Bobby.
Dianna: Claro -sonreí.
Niall: ¿No creéis que es preciosa?- presumió, mientras me daba un beso en la mejilla.
Maura: Claro que sí.
Niall: Estaba aterrorizada ante la expectativa de que al verla, no os gustara.
Maura: Pues, relájate Dianna -dijo agarrándome de los brazos- Quiero que disfrutes de tu visita a Irlanda. Nosotros nos encargaremos de que estés bien.
Yo miré a Niall, el cual me observaba con una sonrisa, que le devolví. Ahora sí, estaba segura de que este viaje sería inolvidable.

POV DE LOUIS:
Me encontraba preparando la cena para Aylin y para mí, ya que hoy teníamos la casa para nosotros solos. Ella estaba en el salón preparando la mesa y poniendo la música, mientras yo le daba los últimos toques al pollo y lo metía al horno.
Estaba tan preocupado por Aylin, ya no solo estaba más delgada de lo normal, sino que también tenía el pulso más bajo, cambios de humor continuos,como por ejemplo: de un momento a otro podía estar tremendamente feliz, y al segundo siguiente, estar totalmente triste. Todos nos habíamos dado cuenta, y le insistíamos en que fuera al médico, pero era imposible, se negaba, y no nos dejaba ayudarla. Yo al principio pensé que podía ser anemia o algo por el estilo, pero cada día que pasaba estaba menos seguro e incluso podría haber heredado la enfermedad de su madre, quién sabe, solo el médico lo podría decir, pero si ella seguía encabezonada en no ir, esto podría acabar muy mal.
Tras apenas unos segundos de haber metido el pollo en el horno, Aylin apareció por la puerta con una gran sonrisa.
Aylin: Mmmm ¡Qué bien huele!
Louis: Pues mejor sabrá.
Aylin: Seguro -dijo abrazándome y dándome besos en el cuello, lo que hizo que se me pusiera la piel de gallina.
Louis: ¡Qué picará! Hablabas de mí.
Aylin: Claro, ¿qué te pensabas que hablaba del pollo?
Louis: Sí, últimamente comes muchísimo -afirmé, aunque para todo lo que comía lo único que hacía era adelgazar.
Aylin: Pumpunchito ... -dijo poniendo cara triste.
Louis: Reinita.
Aylin: Te amo.
El corazón se me paró, como cada vez que me decía eso, no podía evitarlo, ponía mi mundo patas arriba.
Louis: Te juró por lo más sagrado Aylin que cada vez que me dices eso, se me para el mundo.
Ella me miró, con una sonrisa dibujada en su cara de princesa y me dio un beso largo y suave, a lo que yo le respondí acercándome más a ella, y besándola con más intensidad.
Aylin: Hay que dejar algo para el postre, pumpunchito -susurró mordiéndose el labio, mientras cogía el vino y lo llevaba al salón.
Yo me quedé observándola, cuando sonó el horno. Entonces, con cuidado saqué el pollo y lo llevé al salón. Estaba a punto de ponerlo sobre la mesa, en el momento en el que mi reina se desplomo ante mis ojos, dándose con el pico de esta en toda la nuca.

POV DE NIALL:
Tras dos días increíbles en mi ciudad natal, Dianna y yo no podíamos estar mejor, todo parecía ir sobre ruedas, sin lugar a dudas, este viaje era lo que necesitábamos. A mis padres le encantaba Dianna y a mi hermano también, decía que era la chica con la que me casaría, porque estábamos muy compenetrados y no podíamos estar el uno sin el otro, y yo no podía estar más de acuerdo con él.
Tras visitar mi antiguo colegio, volvimos a casa para la hora de comer, y cuál fue mi sorpresa al ver a Holly, mi ex novia en casa, hablando con mi madre y mi padre.
La relación con Holly termino cuando yo llegue a The X factor, pero está acabo de buena manera y decidimos mantener una relación de amistad, después de todo había sido una buena relación. Ya no sentía nada hacia ella, solo un sentimiento de cariño y amistad. En ese momento, agradecí enormemente haber hablado de manera abierta con Dianna sobre este tema, porque así no habría lugar para malentendidos y situaciones incómodas.
Al verla Dianna se puso un tanto tensa, pero tras unos segundos se relajó y se mostró cordial y amable con ella.
Mi madre y mi padre estaban felices, ya que siempre le habían tenido un gran cariño, y volver a verla después de unos meses le alegraba bastante.
Maura: Mira a quién ha venido a verte Niall.
Niall: Hola Holly -dije abrazándola- ¿Qué tal todo?
Holly: Muy bien, acabo de volver de un viaje con mis amigas y me he enterado de que habías vuelto durante unos días. Bueno ... ¿No nos presentas? -preguntó girándose a Dianna.
Niall: Claro que sí, ella es Dianna, mi novia. Princesa ella es Holly mi...
Dianna: Tu exnovia -afirmó terminando la frase- encantada -dijo tendiéndole la mano y dedicándole una gran sonrisa.
Holly: Igualmente -contesto estrechándosela- Te has vuelto muy conocida, últimamente.
Dianna: Ya.
Holly: Se os ve muy bien juntos, hacéis una gran pareja.
Noté una cierta tensión en la sala, aunque rápidamente se disipó al aparecer mi madre por el salón, para avisarnos de que la comida estaba ya lista.
La comida fue un tanto extraña, ya que mi madre no paraba de presumir de Holly continuamente, mientras esta se quitaba méritos. Dianna, parecía relajada y alegre, al contrario de lo que esperaba que estuviera.
Varias veces le pregunté si de verdad estaba bien, puesto que entendía que no se sintiera agusto, pero ella me aseguró que se encontraba perfectamente, y que no estaba incómoda, conocía mis sentimientos hacia ella, por lo que no estaba preocupada. Y después de ver que durante toda la tarde la cosa iba perfectamente, es más Holly y ella hacían bromas, me relajé. Incluso acerqué a Holly a su casa, la cual me contó que estaba casi de novia con un antiguo amigo mio, y que le encantaría que un día saliéramos los cuatro juntos, por lo que no pude negarme.
Pero una vez llegué a casa y subí a la habitación vi que Dianna estaba un tanto rara.
Niall: ¿Qué ha pasado?
Dianna: Nada -mintió.
Niall: No me mientas- dije girándola hacia mí, hasta quedar tan solo a unos milímetros el uno del otro.
Dianna: Holly va a por ti- afirmó alejándome.
Niall: No es verdad, si está de novia con un antiguo amigo.
Dianna: ¿Y tú te lo crees?¿Eh? 












Niall: ¿Qué me he perdido? Parecía que os llevabais genial.
Dianna: Mira esa tía va a por ti, se le ve en la cara, en los ojos y en todos los poros de su piel.
Niall: Princesa, hazme caso que no, es más me acaba de invitar a una cena con ella y su nuevo novio.
Dianna: No le creo nada.
Niall: Anda vamos a la cena, y ya veras que no tienes de qué preocuparte.
Dianna: Bueno...
Estaba al lado del armario, con mala cara, yo me acerqué a ella y la besé, mientras le apartaba el pelo de la cara, ella me miro y me devolvió el beso. Poco a poco la iba acercando más a mi, no obstante comenzó a sonar mi móvil, era Holly, Dianna al verlo se alejó de mí y se metió en la cama con gran genio.
Durante los dos días siguientes, Dianna estuvo más irascible que nunca, cuando nos encontrábamos a solas, debido a que para no crear más conflicto, a los ojos de mi familia se comportaba como de costumbre en Londres.
Teníamos grandes momentos juntos, pero estos siempre acababan cuando alguien mencionaba a Holly, o bien, cuando esta llamaba o aparecía por sorpresa. 
Por fin conseguí que aceptara quedar con Holly y su pareja, para así demostrarle que no había de que preocuparse y que ella solo una buena amiga. Tal idea parecía que le molestaba bastante, pero a pesar de todo puso buena cara y fuimos sin ningún tipo de altercado por el camino.
Tras llegar a una de las cafeterías más caras de Mullingar, nos sentamos a esperar a la parejita, que se hizo de rogar. 
Cuando al fin llegaron ...
Holly: Lo sentimos tantísimo, nos ha pillado un gran atasco.
Dianna: Pues haber salido antes, hay que ir aprendiendo a ser más previsores.
Holly: Ahhh ... Bueno, vale ... Este es Nick -dijo señalando a su nuevo novio, al que ya conocía del colegió.
Era alto, de pelo castaño, ojos verdes y musculoso, totalmente distinto a como yo lo recordaba.
Nick: Me alegro de verte Niall -dijo con una gran sonrisa.
Niall: Lo mismo digo Nick, has cambiado muchísimo.
Nick: Sí.
Dianna: Encantada de conocerte - le saludó con una gran sonrisa, parecía que el odio y rencor solo se lo reservaba a Holly.
Nick: Lo mismo digo, es un placer- le contestó devolviéndole la sonrisa. 
Al ver como miraba a Dianna, me recorrió un malestar por el cuerpo, ya que la miraba como si fuera comestible, por lo que agarré de la cintura y le dí un beso, para demostrarle , que era mi novia y que no debía acercarse a ella.
Tras sentarnos de nuevo, pedimos.
Holly: Bueno Dianna, ¿Y tú a que te dedicas? ¿Eres bailarina?
Dianna: Sí o eso intento. 
Holly: No has echo nada como lo que hizo, la novia de Louis. ¿No fue ella la que salió en el vídeo de Haven't meet you yet?
Dianna: Sí, fue Aylin.
Holly: Según tengo entendido, las bailarinas que empiezan a destacar y a salir en vídeos antes de acabar sus estudios, acaban teniendo mucho más éxito, que las que no hacen nada durante sus estudios por miedo a arriesgarse. 
Dianna: ¿Qué intentas decirme?- preguntó mosqueada.
Holly: Dianna, relájate, solo intento mantener una buena conversación contigo, de verdad que no quiero malos rollos.
Dianna:  De buen rollo ¿qué intentas decirme con lo de mi carrera de bailarina?
Holly: Solamente que deberías darte prisa en buscar audiciones y pruebas para saltar ante al ojo público, es solo un consejo.
Dianna: Te voy a dar otro yo a ti, ya que estamos. Métete en tus asuntos y deja a los demás tranquilos -dijo levantándose con gran brusquedad, recogiendo sus cosas y saliendo de la cafetería como alma que lleva el diablo -No hace falta que me acompañes, quédate con la bruja si quieres, yo no pienso aguantarla ni un solo segundo más.












Holly me miró con cara de incomprensión, pero no sabía que decir, no sabía ni siquiera que hacer, ni cómo diablos había acabado la conversación así. Lo único que sabía es que Dianna y yo estábamos atravesando una gran crisis, y no tenía ni la menor idea de como salir de ella, ni siquiera si era posible.


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sábado, 28 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 34

I WANNA FEEL YOUR LOVE

POV DE LEA:
Me encontraba con Paul, mi guardaespaldas, en la cocina terminando de hacer la cena. Cuando el timbre sonó, pero las chicas no fueron a abrir inmediatamente, ya que volvieron a llamar una vez más.
Entonces Paul desapareció de mi lado y fue a ver quién había entrado en la casa, debido a que se oía a Aylin un tanto exaltada, desde la cocina.
Este no volvió en un largo rato, algo que ya no me extrañaba en absoluto, porque desde que estaba cuidándome por orden de Zayn, se había encariñado también con el resto de las chicas y pasaba con ellas, casi el mismo tiempo que conmigo, cuando estábamos en la casa, como si fuera el hermano mayor de todas nosotras.
Paul era un hombre bastante alto, media aproximadamente un metro noventa, además era musculoso, y en un principio nada más conocerlo daba un poco de impresión, por el hecho de no tener pelo y no sonreír casi nunca, salvo en contadas ocasiones. 
No obstante, con el tiempo esto cambió y cada día la relación entre nosotros dos iba a mejor, e incluso llegó a ser como un miembro más de mi familia y del mismo modo con el resto de las chicas.

POV DE AYLIN:
Aylin: Ya te he dicho que no quiero ninguno más de tus regalos por compasión -dije indignada.
Paul: No se lo voy a volver a repetir señor, márchese -le indicó a mi padre situándose delante de mí.
Anthony: Vale, no lo aceptes si no quieres, pero déjame hablar un momento contigo a solas.
Aylin: Ok, habla rápido, aunque Paul se queda.
Ante tal respuesta mi padre frunció el ceño y sin demasiado convencimiento comenzó a contarme una historia que yo desconocía sobre mi madre. Según él, esta meses antes de morir fue a pedirle a mi padre que en caso de ella no estar presente el día de su cumpleaños, este se encargara de llevarme a mi antigua casa y que yo tras haberlo revisado todo, decidiera qué hacer con todo aquello, puesto que yo era la única heredera.
Aylin: ¿Por qué no me he enterado de esto antes? Hace meses de la muerte de mamá.
Anthony: Porque tu madre lo quiso así, ella especificó concretamente el día que quería que fuera la lectura.
...
Al día siguiente, mi padre vino a recogerme muy temprano y durante las tres horas que duró el viaje apenas hablamos, pese a sus múltiples intentos fallidos de establecer conversación conmigo. Ya era hora de que se diera cuenta de que en la actualidad no teníamos absolutamente nada en común, y que en realidad no me conocía, no sabía quién era mi novio, ni mi mejor amiga o tan siquiera cuántas clases tenía a lo largo de la semana. Lo único que teníamos en común y de lo que podía estar seguro era del ADN.
Al llegar a mi antigua y preciosa casa, situada en un enorme barrio residencial, empecé a recordar algunos momentos con mi madre y a mezclaros con la realidad como si fuera una película.
El peor momento de todos fue cuando entré en la habitación de esta, todo estaba igual que como lo recordaba, antes de irme a vivir a Londres. Nada había cambiado, incluso en más de una ocasión me giré hacia la puerta, pensando que iba a entrar en la habitación con uno de sus típicos bailes de los ochenta, con los cuales le encantaba deleitarme, para demostrarme de dónde había heredado mi pasión por el baile.
Desafortunadamente en ningún momento apareció por allí, y totalmente desanimada con una lágrima recorriéndome la mejilla me tumbé en su lado de la cama y me quedé mirando el techo durante varios minutos. Entonces, al girarme sobre mí misma me percaté de un detalle que no estaba antes de que yo me fuera a vivir a Londres, una nueva foto nuestra se encontraba sobre la mesilla de noche. Así pues, la cogí entre mis manos y la observé con detenimiento, sin poder evitar esbozar una sonrisa al recordar aquel día.
Seguidamente, un impulso me llevó a sacarla del marco, no sé bien por qué, pero eso me hizo descubrir una frase escrita por mi madre, justo sobre el reverso de la misma.






"Gracias por darle sentido a mi vida.
                             Te ama, mamá"






Flashback
Aylin: Dianna ya te he dicho que este año va a ser el mejor de todos, porque por fin nos vamos a ir de esa cárcel.
Dianna:...
Aylin: Ya te dije que sí nos iríamos a España este verano, mi madre lo ha preparado todo.
Elizabeth: Cariño, cuelga, tenemos que hablar -dijo dándome por la espalda.
Aylin: Cinco minutos mami...
Elizabeth: Ahora la llamas, tengo que contarte una cosa muy importante.
Aylin: Di te tengo que dejar, luego hablamos, un beso.
Elizabeth: Cariño, siéntate aquí -me indicó con una leve sonrisa, a pesar de que sabía que algo iba mal.
Aylin: ¿Qué pasa?
Elizabeth: Cielo, ¿recuerdas que hace unos días fui a hacerme unas pruebas para ver cómo iba mi enfermedad?
Aylin: Sí.
Elizabeth: Me han dado hoy los resultados, y al parecer el tratamiento no está funcionando cómo se esperaba...
Aylin: ¿Qué significa eso mamá? -dije con un nudo en la garganta y con gran miedo a la respuesta.
Elizabeth: Cariño, no sé cómo decirte esto... pero...
Aylin: No lo digas, miénteme.
Elizabeth: No me lo pongas más difícil... cielo... me estoy muriendo...
Aylin: No, no, no...
Elizabeth: Sí -afirmo lo más seria que pudo, intentando contener las ganas de llorar.
Aylin: ¿Cuánto tiempo nos queda? -titubeé con la voz rota.
Elizabeth: Los médicos no conocen con seguridad la fecha exacta. Puedo quedarme dando la tabarra desde unos meses, hasta un par de años más -añadió con una leve sonrisa, para evitar que fuera más duro.
Y sin dudarlo dos segundos, la abracé fuertemente como si en cualquier momento fuera a desaparecer.
Elizabeth: Te amo -susurró acariciándome la espalda.











Fin de flashback
Anthony: Aylin, es hora de que nos vayamos a ver al abogado para la lectura de testamento.
Aylin: De acuerdo, ya voy -dije secándome la cara y cogiendo la foto
Al pasar por la puerta, mi padre intentó aliviar mi dolor con un abrazo, al cual no le correspondí, simplemente le dejé porque ya no tenía ni ganas de discutir o de reprocharle el hecho de que no lo hubiera hecho desde hace años.

POV DE LOUIS:
Liam y yo éramos los únicos que nos habíamos escapado hoy mismo del tour por Europa aprovechando que teníamos el día libre; él para ver a su chica en Londres y yo para buscar a la mía, la cual sabía que estaba en Doncaster porque Dianna me lo había dicho, al igual que sabía que hoy sería un día muy duro para ella, y por tanto no quería dejarla sola, pese a que perdiese casi el día de descanso por completo con tanto viaje.
Tras dos horas de vuelo con Liam, bajé en Londres para coger otro vuelo hacia Doncaster y sobre las once de la mañana ya estaba en Robin Hood Airport.
Una vez allí fui a ver a mi madre, a  mi abuela y a mis hermanas a casa, después de contarles brevemente el motivo de mi visita, me marché no sin antes prometerle a las pequeñas que volvería a verlas pronto y pasaría un fin de semana entero con ellas en los mejores sitios de Londres.
A continuación, me dirigí hacia el cementerio en busca de mi chica, la cual no estaba junto a la tumba de su madre, sino depositando flores en el lago que había al lado, pues era uno de los lugares favoritos de Elizabeth.
Entonces, me acerqué a ella con sigilo por detrás y le besé el cuello con delicadeza tras entrelazar mis brazos sobre su cintura. Al principio se asustó, pues seguramente no esperaba a nadie, pero al descubrir quién era se calmó y me abrazó con fuerza junto a ella.
Louis: Te extrañé mi vida.
Aylin: Yo más, eso te lo puedo asegurar -dijo recostando su cabeza sobre mis hombros.
Louis: Permíteme que lo dude -le aseguré besándola como si no hubiera un mañana.
Aylin:  Eres lo mejor que me ha pasado en la vida- susurró.
Louis: Sí, entiendo lo que me quieres decir, porque en la actualidad hay varias personas que me denominan el nuevo dios, concretamente me llaman Culito sexy.
Aylin: Mira que eres creído -dijo apartándome con el brazo y sonriendo por primera vez desde que llegué.
Louis: Creído o no, estoy enamorado de ti -exclamé dándole un pequeño y dulce beso, para minutos después recostarla sobre mí, y observar como las flores que había en el lago se alejaban cada vez más de la orilla.















POV DE LIAM:
Este fin de semana en Londres la mayoría de la gente lo definiría como uno normal y corriente, con lluvia, aire y apenas visibilidad por culpa del oscuro cielo encapotado, pero en mi caso era distinto.
Había recorrido miles de kilómetros en tan solo un par de horas, para ver a Danielle y la simple idea de volver a verla provocaba una enorme sonrisa en mi rostro que no podía controlar, y hacía que me doliera la boca por no poder parar.
Gracias a mis contactos no tardé apenas tiempo en llegar al estudio con una enorme limusina negra, dónde se encontraba Dani repasando unos papeles, según me había contado cuando la llamé la noche anterior. Y debido a que era una calle peatonal, tuve que dejar la limusina en una perpendicular que había a pocos metros de allí.
No obstante, la cara de Danielle con el simple hecho de verme en Londres fue un poema, porque ella es una chica muy expresiva y siempre puedes saber qué le pasa si le miras los ojos. Cuando descubrió que además venía con una limusina y una rosa para ella se emocionó tanto que casi se puso a saltar.
Liam: ¿Te ha gustado?
Danielle: Por supuesto, me encanta. Me has traído una rosa, música, una limusina y a ti -sonrió- solo faltaría chocolate y son mis cinco debilidades.
Liam: Se me ha olvidado el chocolate, mierda -dije un tanto desanimado por no haber caído en algo tan obvio.
Danielle: No te preocupes, no puedes saberlo todo bebé, eres un yogurín todavía -afirmó dándome un beso en la mejilla.
Liam: Oye cinco años, no son tantos, además que yo sepa no estamos quebrantando ninguna ley.
Danielle: Es cierto, aunque sí así fuera, no me importaría hacerlo por ti -afirmó antes de entrar en el coche y situarse junto a la ventanilla, oliendo su rosa y mirando al horizonte pensativa.
Después de tal respuesta, y a pesar por mi múltiples esfuerzos por dejarla sin palabras, ella me había ganado en esta "batalla". ¿Cómo se suponía que iba a responder a eso? Ni siquiera éramos novios y me decía estas cosas...
No tuve demasiado tiempo para pensar la próxima frase que iba a decirle sin parecer demasiado entusiasmado o nervioso, puesto que pocos segundos después llegamos a nuestro destino, un pequeño rincón a las afueras de Londres, alejado de la vista de cualquier curioso, dónde pudiéramos estar realmente solos, después de que la limusina se fuera.
Así pues, una vez estuve seguro de que no había nadie más allí, salvo nosotros, un impulso me llevó a robarle un beso. Ella, al principio se quedó sorprendida pues no esperaba este acto por mi parte, pero no dudó en seguirlo, durante unos segundos que me parecieron escasos, aunque  suficientes para por fin proponerle que fuéramos novios.

Seis meses después

POV DE HARRY:
Esta era mi primera noche libre con los chicos y las chicas, tras seis meses de duro trabajo debido a nuestra gira internacional, alrededor del mundo.
Pese a que en unas cuantas ocasiones nos habíamos visto, no fue durante largo rato, ni tampoco estábamos todos juntos, porque los horarios de todos nos influían, incluido el de las chicas, las cuales se pasaron el verano trabajando para así poder alquilarse un piso en el que vivieran de forma independiente Naya, Dianna, Aylin y Lea, puesto que Danielle tenía el suyo propio. Obviamente, a ninguno de nosotros nos hizo gracia en un principio, pero todos debimos aceptarlo pues era lo que ellas querían.
Hoy era la feria de Cheshire, el condado dónde yo viví antes de ir a las audiciones de The X Factor, un lugar tranquilo y alegre con mucha gente agradable y la mejor comida que te puedas encontrar, o por lo menos, eso es lo que le dije a todos para convencerlos. La feria duraba desde el uno al cinco de agosto y el precio de la entrada dependía de las espectáculos que quisieras ver.
Harry: Baby ¿qué te parece este lugar? -dije entrando con Naya en el recinto y agarrándola por la cintura, de manera que ambos sentíamos la respiración del otro.
Naya: Bueno, no está mal para ser un pueblo...
Harry: ¿En serio? -la miré sorprendido.
Naya: Me has preguntado tú, yo solo he sido sincera. ¿Acaso quieres que te mienta?
Harry: No, es solo que me sorprende lo poco romántica qué eres.
Naya: ¿Qué tiene que ver un par de latas enganchadas a un cable con el romanticismo? -me preguntó muy seria.
Harry: Nada, tú no lo entiendes -afirmé, antes de seguir andando solo.
Naya: ¿Qué no entiendo el qué? Llevo viendo esto toda la vida, desde que era pequeñita, ¿no pretenderás que me emocione?
Harry: Lo sé, he venido contigo.
Naya: ¿Entonces?
Harry: Antes éramos solo amigos que no dejaban de gastarse bromas, y ahora somos novios.
Naya: Ah -suspiró y seguidamente me dio una palmada en el culo- es verdad, antes no te hacia estas cosas -dijo mordiéndome la oreja.
Harry: Eso no te va a servir ahora.
Naya. ¿Seguro? -dijo antes de morderme el labio, a lo que yo respondí con un buen beso.

POV DE DIANNA:
Oh Dios, Naya y Harry son una especie distinta, porque son la única pareja que me hace no querer estar a su lado ni cuando discuten, ni cuando están bien, ya que en ambos casos son muy pasionales y de cualquier de las dos maneras puedes llegar a sentirte muy incómodo a su lado.
Niall: ¿Quieres un poco? -me preguntó sacándome de mis pensamientos, y haciéndome recordar que minutos antes había ido a comprar algodón de azúcar para los dos.
Dianna: Sí -dije con una gran sonrisa, pues era una de mis chuches favoritas de la feria.
Niall: Eres muy dulce comiendo algodón.
Dianna: Me encantaría decir lo mismo de ti, pero no puedo. Tú metes toda la cara en él, en lugar de coger con las manos un trozo.
Niall: A mí me gusta así, porque evito ensuciarme las manos.
Dianna: El problema pichurro es que te ensucias toda la cara.
Niall: Luego me puedes limpiar -dijo poniendo cara de cordero degollado.
Al ver esa cara sonriente y pegajosa no pude evitar darle un beso, le había echado tanto de menos durante estos meses de gira, que casi no podía creerme que lo tuviera ahora a mi lado.
Además, como regalo de aniversario por nuestro año íbamos a viajar a Irlanda a ver a su familia y todos aquellos lugares que tan hermosamente me había descrito desde  que nos conocimos, es más nuestro año caía en uno de los día que nos encontraríamos allí.

POV DE ZAYN:
Caminando de la mano con Lea por los diversos puestos hippies de la feria, mientras ella se probaba pulseras de colores con colgantes, o de cuero y decidía cuál de ellas se llevaría a casa como recuerdo, pues se negaba a gastarse demasiado dinero. Sin embargo, yo le compré más de una a escondidas.
Entonces, cuando llegamos al siguiente puesto me quedé mirándola embobado, dándome cuenta de la suerte que tenía por tenerla en mi vida.
Lea: ¿Qué? -preguntó al percatarse de que la estaba mirando atentamente.
Zayn: Enrollarme contigo fue lo mejor que he hecho en toda mi vida -dije intentando ser romántico.
Lea: Zayn, cielo -dijo suavemente acariciándome la mejilla- si fuera por esa noche tú y yo no estaríamos juntos.
Zayn: ¿Cómo que no?
Lea: Estamos juntos porque yo insistí, y me negué a perderte.
Zayn: Ok, mini punto para ti -dije abrazándola y odiándome por haber tardado tanto tiempo en darme cuenta lo mucho que merecía la pena.












POV DE LIAM:
Liam: ¿Cuántos churros quieres cielo?
Danielle: Mmm, déjame pensar... -dijo arrugando la nariz de una forma muy mona- dos.
Liam: Entonces que sean cuatro, por favor.
Dependiente: Aquí tiene, son tres libras.
Liam: Tome, gracias -dije dándole el dinero y cogiendo el chocolate y los churros.
Seguidamente Dani me ayudó a llevarlos a una mesa cercana, para estar más cómodos.
Liam: ¡Qué buena pinta! -dije mientras me frotaba las manos y empezaba a comer.
Danielle: ¿Quieres más?
Liam: No gracias, tengo que mantenerme en forma -dije antes de estamparme el churro en la cara, por no estar atento, manchándome así de chocolate la nariz.
Danielle al verle comenzó a reírse con ganas, sin poder evitar llamar la atención de los pocas personas que nos rodeaban, pues tenía una risa muy particular que era inevitable ignorar y que provocaba la mía.
Danielle: ¿Ves cómo eres un niño?
Liam: ¿Por qué lo dices? -dije poniendo voz de niño y manchándola a ella también.
Entonces ella tras ponerse seria, rompió el silencio con una carcajada. Y cuando por fin conseguimos tranquilizarnos, nos limpiamos el uno al otro y nos besamos.
Danielle: Eres lo más cuco que existe y por eso te quiero.
Liam: Por estas cosas, son por las que me robaste el corazón y...
Danielle: ¿Y?
Liam: Te quiero.
Danielle: Anda ven aquí y di cheese -me indicó sacando su cámara.
Liam: Cheese.

















POV DE LOUIS:
Mientras Liam y Danielle estaban comiendo, Zayn y Lea estaban comprando, Niall y Dianna estaban en la atracción del barco y Harry y Naya apartados enrollándose. Cada uno por su lado, aunque nos juntaríamos para cenar, ahora mismo estábamos aprovechando un rato a solas con nuestras respectivas parejas.
En mi caso, Aylin y yo nos encontrábamos jugando a los dardos, en los cuales prometí conseguirle el peluche más grande.
Aylin: No creo que puedas, es muy difícil, yo no lo he logrado.
Louis: Eso es porque estás muy débil.
Aylin: No estoy débil y no soy una floja, si es a lo que te refieres.
Realmente no pensaba que no fuera fuerte, pero de un tiempo a esta parte Aylin estaba cada vez más delgada, apenas tenía fuerzas e incluso aunque se hinchara a comer no mejoraba. Las chicas estaban muy preocupadas porque pensaban que podía ocultarles algo, pero al ver que no era así, se pusieron más nerviosas, pues Aylin se negaba por completo a ir al médico.