I WANNA FEEL YOUR LOVE
POV DE LEA:
Me encontraba con Paul, mi guardaespaldas, en la cocina terminando de hacer la cena. Cuando el timbre sonó, pero las chicas no fueron a abrir inmediatamente, ya que volvieron a llamar una vez más.
Entonces Paul desapareció de mi lado y fue a ver quién había entrado en la casa, debido a que se oía a Aylin un tanto exaltada, desde la cocina.
Este no volvió en un largo rato, algo que ya no me extrañaba en absoluto, porque desde que estaba cuidándome por orden de Zayn, se había encariñado también con el resto de las chicas y pasaba con ellas, casi el mismo tiempo que conmigo, cuando estábamos en la casa, como si fuera el hermano mayor de todas nosotras.
Paul era un hombre bastante alto, media aproximadamente un metro noventa, además era musculoso, y en un principio nada más conocerlo daba un poco de impresión, por el hecho de no tener pelo y no sonreír casi nunca, salvo en contadas ocasiones.
No obstante, con el tiempo esto cambió y cada día la relación entre nosotros dos iba a mejor, e incluso llegó a ser como un miembro más de mi familia y del mismo modo con el resto de las chicas.
POV DE AYLIN:
Aylin: Ya te he dicho que no quiero ninguno más de tus regalos por compasión -dije indignada.
Paul: No se lo voy a volver a repetir señor, márchese -le indicó a mi padre situándose delante de mí.
Anthony: Vale, no lo aceptes si no quieres, pero déjame hablar un momento contigo a solas.
Aylin: Ok, habla rápido, aunque Paul se queda.
Ante tal respuesta mi padre frunció el ceño y sin demasiado convencimiento comenzó a contarme una historia que yo desconocía sobre mi madre. Según él, esta meses antes de morir fue a pedirle a mi padre que en caso de ella no estar presente el día de su cumpleaños, este se encargara de llevarme a mi antigua casa y que yo tras haberlo revisado todo, decidiera qué hacer con todo aquello, puesto que yo era la única heredera.
Aylin: ¿Por qué no me he enterado de esto antes? Hace meses de la muerte de mamá.
Anthony: Porque tu madre lo quiso así, ella especificó concretamente el día que quería que fuera la lectura.
...
Al día siguiente, mi padre vino a recogerme muy temprano y durante las tres horas que duró el viaje apenas hablamos, pese a sus múltiples intentos fallidos de establecer conversación conmigo. Ya era hora de que se diera cuenta de que en la actualidad no teníamos absolutamente nada en común, y que en realidad no me conocía, no sabía quién era mi novio, ni mi mejor amiga o tan siquiera cuántas clases tenía a lo largo de la semana. Lo único que teníamos en común y de lo que podía estar seguro era del ADN.
Al llegar a mi antigua y preciosa casa, situada en un enorme barrio residencial, empecé a recordar algunos momentos con mi madre y a mezclaros con la realidad como si fuera una película.
El peor momento de todos fue cuando entré en la habitación de esta, todo estaba igual que como lo recordaba, antes de irme a vivir a Londres. Nada había cambiado, incluso en más de una ocasión me giré hacia la puerta, pensando que iba a entrar en la habitación con uno de sus típicos bailes de los ochenta, con los cuales le encantaba deleitarme, para demostrarme de dónde había heredado mi pasión por el baile.
Desafortunadamente en ningún momento apareció por allí, y totalmente desanimada con una lágrima recorriéndome la mejilla me tumbé en su lado de la cama y me quedé mirando el techo durante varios minutos. Entonces, al girarme sobre mí misma me percaté de un detalle que no estaba antes de que yo me fuera a vivir a Londres, una nueva foto nuestra se encontraba sobre la mesilla de noche. Así pues, la cogí entre mis manos y la observé con detenimiento, sin poder evitar esbozar una sonrisa al recordar aquel día.
Seguidamente, un impulso me llevó a sacarla del marco, no sé bien por qué, pero eso me hizo descubrir una frase escrita por mi madre, justo sobre el reverso de la misma.
"Gracias por darle sentido a mi vida.
Te ama, mamá"
Flashback
Aylin: Dianna ya te he dicho que este año va a ser el mejor de todos, porque por fin nos vamos a ir de esa cárcel.
Dianna:...
Aylin: Ya te dije que sí nos iríamos a España este verano, mi madre lo ha preparado todo.
Elizabeth: Cariño, cuelga, tenemos que hablar -dijo dándome por la espalda.
Aylin: Cinco minutos mami...
Elizabeth: Ahora la llamas, tengo que contarte una cosa muy importante.
Aylin: Di te tengo que dejar, luego hablamos, un beso.
Elizabeth: Cariño, siéntate aquí -me indicó con una leve sonrisa, a pesar de que sabía que algo iba mal.
Aylin: ¿Qué pasa?
Elizabeth: Cielo, ¿recuerdas que hace unos días fui a hacerme unas pruebas para ver cómo iba mi enfermedad?
Aylin: Sí.
Elizabeth: Me han dado hoy los resultados, y al parecer el tratamiento no está funcionando cómo se esperaba...
Aylin: ¿Qué significa eso mamá? -dije con un nudo en la garganta y con gran miedo a la respuesta.
Elizabeth: Cariño, no sé cómo decirte esto... pero...
Aylin: No lo digas, miénteme.
Elizabeth: No me lo pongas más difícil... cielo... me estoy muriendo...
Aylin: No, no, no...
Elizabeth: Sí -afirmo lo más seria que pudo, intentando contener las ganas de llorar.
Aylin: ¿Cuánto tiempo nos queda? -titubeé con la voz rota.
Elizabeth: Los médicos no conocen con seguridad la fecha exacta. Puedo quedarme dando la tabarra desde unos meses, hasta un par de años más -añadió con una leve sonrisa, para evitar que fuera más duro.
Y sin dudarlo dos segundos, la abracé fuertemente como si en cualquier momento fuera a desaparecer.
Elizabeth: Te amo -susurró acariciándome la espalda.
Fin de flashback
Anthony: Aylin, es hora de que nos vayamos a ver al abogado para la lectura de testamento.
Aylin: De acuerdo, ya voy -dije secándome la cara y cogiendo la foto
Al pasar por la puerta, mi padre intentó aliviar mi dolor con un abrazo, al cual no le correspondí, simplemente le dejé porque ya no tenía ni ganas de discutir o de reprocharle el hecho de que no lo hubiera hecho desde hace años.
POV DE LOUIS:
Liam y yo éramos los únicos que nos habíamos escapado hoy mismo del tour por Europa aprovechando que teníamos el día libre; él para ver a su chica en Londres y yo para buscar a la mía, la cual sabía que estaba en Doncaster porque Dianna me lo había dicho, al igual que sabía que hoy sería un día muy duro para ella, y por tanto no quería dejarla sola, pese a que perdiese casi el día de descanso por completo con tanto viaje.
Tras dos horas de vuelo con Liam, bajé en Londres para coger otro vuelo hacia Doncaster y sobre las once de la mañana ya estaba en Robin Hood Airport.
Una vez allí fui a ver a mi madre, a mi abuela y a mis hermanas a casa, después de contarles brevemente el motivo de mi visita, me marché no sin antes prometerle a las pequeñas que volvería a verlas pronto y pasaría un fin de semana entero con ellas en los mejores sitios de Londres.
A continuación, me dirigí hacia el cementerio en busca de mi chica, la cual no estaba junto a la tumba de su madre, sino depositando flores en el lago que había al lado, pues era uno de los lugares favoritos de Elizabeth.
Entonces, me acerqué a ella con sigilo por detrás y le besé el cuello con delicadeza tras entrelazar mis brazos sobre su cintura. Al principio se asustó, pues seguramente no esperaba a nadie, pero al descubrir quién era se calmó y me abrazó con fuerza junto a ella.
Louis: Te extrañé mi vida.
Aylin: Yo más, eso te lo puedo asegurar -dijo recostando su cabeza sobre mis hombros.
Louis: Permíteme que lo dude -le aseguré besándola como si no hubiera un mañana.
Aylin: Eres lo mejor que me ha pasado en la vida- susurró.
Louis: Sí, entiendo lo que me quieres decir, porque en la actualidad hay varias personas que me denominan el nuevo dios, concretamente me llaman Culito sexy.
Aylin: Mira que eres creído -dijo apartándome con el brazo y sonriendo por primera vez desde que llegué.
Louis: Creído o no, estoy enamorado de ti -exclamé dándole un pequeño y dulce beso, para minutos después recostarla sobre mí, y observar como las flores que había en el lago se alejaban cada vez más de la orilla.
POV DE LIAM:
Este fin de semana en Londres la mayoría de la gente lo definiría como uno normal y corriente, con lluvia, aire y apenas visibilidad por culpa del oscuro cielo encapotado, pero en mi caso era distinto.
Había recorrido miles de kilómetros en tan solo un par de horas, para ver a Danielle y la simple idea de volver a verla provocaba una enorme sonrisa en mi rostro que no podía controlar, y hacía que me doliera la boca por no poder parar.
Gracias a mis contactos no tardé apenas tiempo en llegar al estudio con una enorme limusina negra, dónde se encontraba Dani repasando unos papeles, según me había contado cuando la llamé la noche anterior. Y debido a que era una calle peatonal, tuve que dejar la limusina en una perpendicular que había a pocos metros de allí.
No obstante, la cara de Danielle con el simple hecho de verme en Londres fue un poema, porque ella es una chica muy expresiva y siempre puedes saber qué le pasa si le miras los ojos. Cuando descubrió que además venía con una limusina y una rosa para ella se emocionó tanto que casi se puso a saltar.
Liam: ¿Te ha gustado?
Danielle: Por supuesto, me encanta. Me has traído una rosa, música, una limusina y a ti -sonrió- solo faltaría chocolate y son mis cinco debilidades.
Liam: Se me ha olvidado el chocolate, mierda -dije un tanto desanimado por no haber caído en algo tan obvio.
Danielle: No te preocupes, no puedes saberlo todo bebé, eres un yogurín todavía -afirmó dándome un beso en la mejilla.
Liam: Oye cinco años, no son tantos, además que yo sepa no estamos quebrantando ninguna ley.
Danielle: Es cierto, aunque sí así fuera, no me importaría hacerlo por ti -afirmó antes de entrar en el coche y situarse junto a la ventanilla, oliendo su rosa y mirando al horizonte pensativa.
Después de tal respuesta, y a pesar por mi múltiples esfuerzos por dejarla sin palabras, ella me había ganado en esta "batalla". ¿Cómo se suponía que iba a responder a eso? Ni siquiera éramos novios y me decía estas cosas...
No tuve demasiado tiempo para pensar la próxima frase que iba a decirle sin parecer demasiado entusiasmado o nervioso, puesto que pocos segundos después llegamos a nuestro destino, un pequeño rincón a las afueras de Londres, alejado de la vista de cualquier curioso, dónde pudiéramos estar realmente solos, después de que la limusina se fuera.
Así pues, una vez estuve seguro de que no había nadie más allí, salvo nosotros, un impulso me llevó a robarle un beso. Ella, al principio se quedó sorprendida pues no esperaba este acto por mi parte, pero no dudó en seguirlo, durante unos segundos que me parecieron escasos, aunque suficientes para por fin proponerle que fuéramos novios.
Seis meses después
POV DE HARRY:
Esta era mi primera noche libre con los chicos y las chicas, tras seis meses de duro trabajo debido a nuestra gira internacional, alrededor del mundo.
Pese a que en unas cuantas ocasiones nos habíamos visto, no fue durante largo rato, ni tampoco estábamos todos juntos, porque los horarios de todos nos influían, incluido el de las chicas, las cuales se pasaron el verano trabajando para así poder alquilarse un piso en el que vivieran de forma independiente Naya, Dianna, Aylin y Lea, puesto que Danielle tenía el suyo propio. Obviamente, a ninguno de nosotros nos hizo gracia en un principio, pero todos debimos aceptarlo pues era lo que ellas querían.
Hoy era la feria de Cheshire, el condado dónde yo viví antes de ir a las audiciones de The X Factor, un lugar tranquilo y alegre con mucha gente agradable y la mejor comida que te puedas encontrar, o por lo menos, eso es lo que le dije a todos para convencerlos. La feria duraba desde el uno al cinco de agosto y el precio de la entrada dependía de las espectáculos que quisieras ver.
Harry: Baby ¿qué te parece este lugar? -dije entrando con Naya en el recinto y agarrándola por la cintura, de manera que ambos sentíamos la respiración del otro.
Naya: Bueno, no está mal para ser un pueblo...
Harry: ¿En serio? -la miré sorprendido.
Naya: Me has preguntado tú, yo solo he sido sincera. ¿Acaso quieres que te mienta?
Harry: No, es solo que me sorprende lo poco romántica qué eres.
Naya: ¿Qué tiene que ver un par de latas enganchadas a un cable con el romanticismo? -me preguntó muy seria.
Harry: Nada, tú no lo entiendes -afirmé, antes de seguir andando solo.
Naya: ¿Qué no entiendo el qué? Llevo viendo esto toda la vida, desde que era pequeñita, ¿no pretenderás que me emocione?
Harry: Lo sé, he venido contigo.
Naya: ¿Entonces?
Harry: Antes éramos solo amigos que no dejaban de gastarse bromas, y ahora somos novios.
Naya: Ah -suspiró y seguidamente me dio una palmada en el culo- es verdad, antes no te hacia estas cosas -dijo mordiéndome la oreja.
Harry: Eso no te va a servir ahora.
Naya. ¿Seguro? -dijo antes de morderme el labio, a lo que yo respondí con un buen beso.
POV DE DIANNA:
Oh Dios, Naya y Harry son una especie distinta, porque son la única pareja que me hace no querer estar a su lado ni cuando discuten, ni cuando están bien, ya que en ambos casos son muy pasionales y de cualquier de las dos maneras puedes llegar a sentirte muy incómodo a su lado.
Niall: ¿Quieres un poco? -me preguntó sacándome de mis pensamientos, y haciéndome recordar que minutos antes había ido a comprar algodón de azúcar para los dos.
Dianna: Sí -dije con una gran sonrisa, pues era una de mis chuches favoritas de la feria.
Niall: Eres muy dulce comiendo algodón.
Dianna: Me encantaría decir lo mismo de ti, pero no puedo. Tú metes toda la cara en él, en lugar de coger con las manos un trozo.
Niall: A mí me gusta así, porque evito ensuciarme las manos.
Dianna: El problema pichurro es que te ensucias toda la cara.
Niall: Luego me puedes limpiar -dijo poniendo cara de cordero degollado.
Al ver esa cara sonriente y pegajosa no pude evitar darle un beso, le había echado tanto de menos durante estos meses de gira, que casi no podía creerme que lo tuviera ahora a mi lado.
Además, como regalo de aniversario por nuestro año íbamos a viajar a Irlanda a ver a su familia y todos aquellos lugares que tan hermosamente me había descrito desde que nos conocimos, es más nuestro año caía en uno de los día que nos encontraríamos allí.
POV DE ZAYN:
Caminando de la mano con Lea por los diversos puestos hippies de la feria, mientras ella se probaba pulseras de colores con colgantes, o de cuero y decidía cuál de ellas se llevaría a casa como recuerdo, pues se negaba a gastarse demasiado dinero. Sin embargo, yo le compré más de una a escondidas.
Entonces, cuando llegamos al siguiente puesto me quedé mirándola embobado, dándome cuenta de la suerte que tenía por tenerla en mi vida.
Lea: ¿Qué? -preguntó al percatarse de que la estaba mirando atentamente.
Zayn: Enrollarme contigo fue lo mejor que he hecho en toda mi vida -dije intentando ser romántico.
Lea: Zayn, cielo -dijo suavemente acariciándome la mejilla- si fuera por esa noche tú y yo no estaríamos juntos.
Zayn: ¿Cómo que no?
Lea: Estamos juntos porque yo insistí, y me negué a perderte.
Zayn: Ok, mini punto para ti -dije abrazándola y odiándome por haber tardado tanto tiempo en darme cuenta lo mucho que merecía la pena.
POV DE LIAM:
Liam: ¿Cuántos churros quieres cielo?
Danielle: Mmm, déjame pensar... -dijo arrugando la nariz de una forma muy mona- dos.
Liam: Entonces que sean cuatro, por favor.
Dependiente: Aquí tiene, son tres libras.
Liam: Tome, gracias -dije dándole el dinero y cogiendo el chocolate y los churros.
Seguidamente Dani me ayudó a llevarlos a una mesa cercana, para estar más cómodos.
Liam: ¡Qué buena pinta! -dije mientras me frotaba las manos y empezaba a comer.
Danielle: ¿Quieres más?
Liam: No gracias, tengo que mantenerme en forma -dije antes de estamparme el churro en la cara, por no estar atento, manchándome así de chocolate la nariz.
Danielle al verle comenzó a reírse con ganas, sin poder evitar llamar la atención de los pocas personas que nos rodeaban, pues tenía una risa muy particular que era inevitable ignorar y que provocaba la mía.
Danielle: ¿Ves cómo eres un niño?
Liam: ¿Por qué lo dices? -dije poniendo voz de niño y manchándola a ella también.
Entonces ella tras ponerse seria, rompió el silencio con una carcajada. Y cuando por fin conseguimos tranquilizarnos, nos limpiamos el uno al otro y nos besamos.
Danielle: Eres lo más cuco que existe y por eso te quiero.
Liam: Por estas cosas, son por las que me robaste el corazón y...
Danielle: ¿Y?
Liam: Te quiero.
Danielle: Anda ven aquí y di cheese -me indicó sacando su cámara.
Liam: Cheese.
POV DE LOUIS:
Mientras Liam y Danielle estaban comiendo, Zayn y Lea estaban comprando, Niall y Dianna estaban en la atracción del barco y Harry y Naya apartados enrollándose. Cada uno por su lado, aunque nos juntaríamos para cenar, ahora mismo estábamos aprovechando un rato a solas con nuestras respectivas parejas.
En mi caso, Aylin y yo nos encontrábamos jugando a los dardos, en los cuales prometí conseguirle el peluche más grande.
Aylin: No creo que puedas, es muy difícil, yo no lo he logrado.
Louis: Eso es porque estás muy débil.
Aylin: No estoy débil y no soy una floja, si es a lo que te refieres.
Realmente no pensaba que no fuera fuerte, pero de un tiempo a esta parte Aylin estaba cada vez más delgada, apenas tenía fuerzas e incluso aunque se hinchara a comer no mejoraba. Las chicas estaban muy preocupadas porque pensaban que podía ocultarles algo, pero al ver que no era así, se pusieron más nerviosas, pues Aylin se negaba por completo a ir al médico.
Tras dos horas de vuelo con Liam, bajé en Londres para coger otro vuelo hacia Doncaster y sobre las once de la mañana ya estaba en Robin Hood Airport.
Una vez allí fui a ver a mi madre, a mi abuela y a mis hermanas a casa, después de contarles brevemente el motivo de mi visita, me marché no sin antes prometerle a las pequeñas que volvería a verlas pronto y pasaría un fin de semana entero con ellas en los mejores sitios de Londres.
A continuación, me dirigí hacia el cementerio en busca de mi chica, la cual no estaba junto a la tumba de su madre, sino depositando flores en el lago que había al lado, pues era uno de los lugares favoritos de Elizabeth.
Entonces, me acerqué a ella con sigilo por detrás y le besé el cuello con delicadeza tras entrelazar mis brazos sobre su cintura. Al principio se asustó, pues seguramente no esperaba a nadie, pero al descubrir quién era se calmó y me abrazó con fuerza junto a ella.
Louis: Te extrañé mi vida.
Aylin: Yo más, eso te lo puedo asegurar -dijo recostando su cabeza sobre mis hombros.
Louis: Permíteme que lo dude -le aseguré besándola como si no hubiera un mañana.
Aylin: Eres lo mejor que me ha pasado en la vida- susurró.
Louis: Sí, entiendo lo que me quieres decir, porque en la actualidad hay varias personas que me denominan el nuevo dios, concretamente me llaman Culito sexy.
Aylin: Mira que eres creído -dijo apartándome con el brazo y sonriendo por primera vez desde que llegué.
Louis: Creído o no, estoy enamorado de ti -exclamé dándole un pequeño y dulce beso, para minutos después recostarla sobre mí, y observar como las flores que había en el lago se alejaban cada vez más de la orilla.
POV DE LIAM:
Este fin de semana en Londres la mayoría de la gente lo definiría como uno normal y corriente, con lluvia, aire y apenas visibilidad por culpa del oscuro cielo encapotado, pero en mi caso era distinto.
Había recorrido miles de kilómetros en tan solo un par de horas, para ver a Danielle y la simple idea de volver a verla provocaba una enorme sonrisa en mi rostro que no podía controlar, y hacía que me doliera la boca por no poder parar.
Gracias a mis contactos no tardé apenas tiempo en llegar al estudio con una enorme limusina negra, dónde se encontraba Dani repasando unos papeles, según me había contado cuando la llamé la noche anterior. Y debido a que era una calle peatonal, tuve que dejar la limusina en una perpendicular que había a pocos metros de allí.
No obstante, la cara de Danielle con el simple hecho de verme en Londres fue un poema, porque ella es una chica muy expresiva y siempre puedes saber qué le pasa si le miras los ojos. Cuando descubrió que además venía con una limusina y una rosa para ella se emocionó tanto que casi se puso a saltar.
Liam: ¿Te ha gustado?
Danielle: Por supuesto, me encanta. Me has traído una rosa, música, una limusina y a ti -sonrió- solo faltaría chocolate y son mis cinco debilidades.
Liam: Se me ha olvidado el chocolate, mierda -dije un tanto desanimado por no haber caído en algo tan obvio.
Danielle: No te preocupes, no puedes saberlo todo bebé, eres un yogurín todavía -afirmó dándome un beso en la mejilla.
Liam: Oye cinco años, no son tantos, además que yo sepa no estamos quebrantando ninguna ley.
Danielle: Es cierto, aunque sí así fuera, no me importaría hacerlo por ti -afirmó antes de entrar en el coche y situarse junto a la ventanilla, oliendo su rosa y mirando al horizonte pensativa.
No tuve demasiado tiempo para pensar la próxima frase que iba a decirle sin parecer demasiado entusiasmado o nervioso, puesto que pocos segundos después llegamos a nuestro destino, un pequeño rincón a las afueras de Londres, alejado de la vista de cualquier curioso, dónde pudiéramos estar realmente solos, después de que la limusina se fuera.
Así pues, una vez estuve seguro de que no había nadie más allí, salvo nosotros, un impulso me llevó a robarle un beso. Ella, al principio se quedó sorprendida pues no esperaba este acto por mi parte, pero no dudó en seguirlo, durante unos segundos que me parecieron escasos, aunque suficientes para por fin proponerle que fuéramos novios.
Seis meses después
POV DE HARRY:
Esta era mi primera noche libre con los chicos y las chicas, tras seis meses de duro trabajo debido a nuestra gira internacional, alrededor del mundo.
Pese a que en unas cuantas ocasiones nos habíamos visto, no fue durante largo rato, ni tampoco estábamos todos juntos, porque los horarios de todos nos influían, incluido el de las chicas, las cuales se pasaron el verano trabajando para así poder alquilarse un piso en el que vivieran de forma independiente Naya, Dianna, Aylin y Lea, puesto que Danielle tenía el suyo propio. Obviamente, a ninguno de nosotros nos hizo gracia en un principio, pero todos debimos aceptarlo pues era lo que ellas querían.
Hoy era la feria de Cheshire, el condado dónde yo viví antes de ir a las audiciones de The X Factor, un lugar tranquilo y alegre con mucha gente agradable y la mejor comida que te puedas encontrar, o por lo menos, eso es lo que le dije a todos para convencerlos. La feria duraba desde el uno al cinco de agosto y el precio de la entrada dependía de las espectáculos que quisieras ver.
Harry: Baby ¿qué te parece este lugar? -dije entrando con Naya en el recinto y agarrándola por la cintura, de manera que ambos sentíamos la respiración del otro.
Naya: Bueno, no está mal para ser un pueblo...
Harry: ¿En serio? -la miré sorprendido.
Naya: Me has preguntado tú, yo solo he sido sincera. ¿Acaso quieres que te mienta?
Harry: No, es solo que me sorprende lo poco romántica qué eres.
Naya: ¿Qué tiene que ver un par de latas enganchadas a un cable con el romanticismo? -me preguntó muy seria.
Harry: Nada, tú no lo entiendes -afirmé, antes de seguir andando solo.
Naya: ¿Qué no entiendo el qué? Llevo viendo esto toda la vida, desde que era pequeñita, ¿no pretenderás que me emocione?
Harry: Lo sé, he venido contigo.
Naya: ¿Entonces?
Harry: Antes éramos solo amigos que no dejaban de gastarse bromas, y ahora somos novios.
Naya: Ah -suspiró y seguidamente me dio una palmada en el culo- es verdad, antes no te hacia estas cosas -dijo mordiéndome la oreja.
Harry: Eso no te va a servir ahora.
Naya. ¿Seguro? -dijo antes de morderme el labio, a lo que yo respondí con un buen beso.
POV DE DIANNA:
Oh Dios, Naya y Harry son una especie distinta, porque son la única pareja que me hace no querer estar a su lado ni cuando discuten, ni cuando están bien, ya que en ambos casos son muy pasionales y de cualquier de las dos maneras puedes llegar a sentirte muy incómodo a su lado.
Niall: ¿Quieres un poco? -me preguntó sacándome de mis pensamientos, y haciéndome recordar que minutos antes había ido a comprar algodón de azúcar para los dos.
Dianna: Sí -dije con una gran sonrisa, pues era una de mis chuches favoritas de la feria.
Niall: Eres muy dulce comiendo algodón.
Dianna: Me encantaría decir lo mismo de ti, pero no puedo. Tú metes toda la cara en él, en lugar de coger con las manos un trozo.
Niall: A mí me gusta así, porque evito ensuciarme las manos.
Dianna: El problema pichurro es que te ensucias toda la cara.
Niall: Luego me puedes limpiar -dijo poniendo cara de cordero degollado.
Al ver esa cara sonriente y pegajosa no pude evitar darle un beso, le había echado tanto de menos durante estos meses de gira, que casi no podía creerme que lo tuviera ahora a mi lado.
Además, como regalo de aniversario por nuestro año íbamos a viajar a Irlanda a ver a su familia y todos aquellos lugares que tan hermosamente me había descrito desde que nos conocimos, es más nuestro año caía en uno de los día que nos encontraríamos allí.
POV DE ZAYN:
Caminando de la mano con Lea por los diversos puestos hippies de la feria, mientras ella se probaba pulseras de colores con colgantes, o de cuero y decidía cuál de ellas se llevaría a casa como recuerdo, pues se negaba a gastarse demasiado dinero. Sin embargo, yo le compré más de una a escondidas.
Entonces, cuando llegamos al siguiente puesto me quedé mirándola embobado, dándome cuenta de la suerte que tenía por tenerla en mi vida.
Lea: ¿Qué? -preguntó al percatarse de que la estaba mirando atentamente.
Zayn: Enrollarme contigo fue lo mejor que he hecho en toda mi vida -dije intentando ser romántico.
Lea: Zayn, cielo -dijo suavemente acariciándome la mejilla- si fuera por esa noche tú y yo no estaríamos juntos.
Zayn: ¿Cómo que no?
Lea: Estamos juntos porque yo insistí, y me negué a perderte.
Zayn: Ok, mini punto para ti -dije abrazándola y odiándome por haber tardado tanto tiempo en darme cuenta lo mucho que merecía la pena.
POV DE LIAM:
Liam: ¿Cuántos churros quieres cielo?
Danielle: Mmm, déjame pensar... -dijo arrugando la nariz de una forma muy mona- dos.
Liam: Entonces que sean cuatro, por favor.
Dependiente: Aquí tiene, son tres libras.
Liam: Tome, gracias -dije dándole el dinero y cogiendo el chocolate y los churros.
Seguidamente Dani me ayudó a llevarlos a una mesa cercana, para estar más cómodos.
Liam: ¡Qué buena pinta! -dije mientras me frotaba las manos y empezaba a comer.
Danielle: ¿Quieres más?
Liam: No gracias, tengo que mantenerme en forma -dije antes de estamparme el churro en la cara, por no estar atento, manchándome así de chocolate la nariz.
Danielle al verle comenzó a reírse con ganas, sin poder evitar llamar la atención de los pocas personas que nos rodeaban, pues tenía una risa muy particular que era inevitable ignorar y que provocaba la mía.
Danielle: ¿Ves cómo eres un niño?
Liam: ¿Por qué lo dices? -dije poniendo voz de niño y manchándola a ella también.
Entonces ella tras ponerse seria, rompió el silencio con una carcajada. Y cuando por fin conseguimos tranquilizarnos, nos limpiamos el uno al otro y nos besamos.
Danielle: Eres lo más cuco que existe y por eso te quiero.
Liam: Por estas cosas, son por las que me robaste el corazón y...
Danielle: ¿Y?
Liam: Te quiero.
Danielle: Anda ven aquí y di cheese -me indicó sacando su cámara.
Liam: Cheese.
POV DE LOUIS:
Mientras Liam y Danielle estaban comiendo, Zayn y Lea estaban comprando, Niall y Dianna estaban en la atracción del barco y Harry y Naya apartados enrollándose. Cada uno por su lado, aunque nos juntaríamos para cenar, ahora mismo estábamos aprovechando un rato a solas con nuestras respectivas parejas.
En mi caso, Aylin y yo nos encontrábamos jugando a los dardos, en los cuales prometí conseguirle el peluche más grande.
Aylin: No creo que puedas, es muy difícil, yo no lo he logrado.
Louis: Eso es porque estás muy débil.
Aylin: No estoy débil y no soy una floja, si es a lo que te refieres.
Realmente no pensaba que no fuera fuerte, pero de un tiempo a esta parte Aylin estaba cada vez más delgada, apenas tenía fuerzas e incluso aunque se hinchara a comer no mejoraba. Las chicas estaban muy preocupadas porque pensaban que podía ocultarles algo, pero al ver que no era así, se pusieron más nerviosas, pues Aylin se negaba por completo a ir al médico.






