sábado, 28 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 34

I WANNA FEEL YOUR LOVE

POV DE LEA:
Me encontraba con Paul, mi guardaespaldas, en la cocina terminando de hacer la cena. Cuando el timbre sonó, pero las chicas no fueron a abrir inmediatamente, ya que volvieron a llamar una vez más.
Entonces Paul desapareció de mi lado y fue a ver quién había entrado en la casa, debido a que se oía a Aylin un tanto exaltada, desde la cocina.
Este no volvió en un largo rato, algo que ya no me extrañaba en absoluto, porque desde que estaba cuidándome por orden de Zayn, se había encariñado también con el resto de las chicas y pasaba con ellas, casi el mismo tiempo que conmigo, cuando estábamos en la casa, como si fuera el hermano mayor de todas nosotras.
Paul era un hombre bastante alto, media aproximadamente un metro noventa, además era musculoso, y en un principio nada más conocerlo daba un poco de impresión, por el hecho de no tener pelo y no sonreír casi nunca, salvo en contadas ocasiones. 
No obstante, con el tiempo esto cambió y cada día la relación entre nosotros dos iba a mejor, e incluso llegó a ser como un miembro más de mi familia y del mismo modo con el resto de las chicas.

POV DE AYLIN:
Aylin: Ya te he dicho que no quiero ninguno más de tus regalos por compasión -dije indignada.
Paul: No se lo voy a volver a repetir señor, márchese -le indicó a mi padre situándose delante de mí.
Anthony: Vale, no lo aceptes si no quieres, pero déjame hablar un momento contigo a solas.
Aylin: Ok, habla rápido, aunque Paul se queda.
Ante tal respuesta mi padre frunció el ceño y sin demasiado convencimiento comenzó a contarme una historia que yo desconocía sobre mi madre. Según él, esta meses antes de morir fue a pedirle a mi padre que en caso de ella no estar presente el día de su cumpleaños, este se encargara de llevarme a mi antigua casa y que yo tras haberlo revisado todo, decidiera qué hacer con todo aquello, puesto que yo era la única heredera.
Aylin: ¿Por qué no me he enterado de esto antes? Hace meses de la muerte de mamá.
Anthony: Porque tu madre lo quiso así, ella especificó concretamente el día que quería que fuera la lectura.
...
Al día siguiente, mi padre vino a recogerme muy temprano y durante las tres horas que duró el viaje apenas hablamos, pese a sus múltiples intentos fallidos de establecer conversación conmigo. Ya era hora de que se diera cuenta de que en la actualidad no teníamos absolutamente nada en común, y que en realidad no me conocía, no sabía quién era mi novio, ni mi mejor amiga o tan siquiera cuántas clases tenía a lo largo de la semana. Lo único que teníamos en común y de lo que podía estar seguro era del ADN.
Al llegar a mi antigua y preciosa casa, situada en un enorme barrio residencial, empecé a recordar algunos momentos con mi madre y a mezclaros con la realidad como si fuera una película.
El peor momento de todos fue cuando entré en la habitación de esta, todo estaba igual que como lo recordaba, antes de irme a vivir a Londres. Nada había cambiado, incluso en más de una ocasión me giré hacia la puerta, pensando que iba a entrar en la habitación con uno de sus típicos bailes de los ochenta, con los cuales le encantaba deleitarme, para demostrarme de dónde había heredado mi pasión por el baile.
Desafortunadamente en ningún momento apareció por allí, y totalmente desanimada con una lágrima recorriéndome la mejilla me tumbé en su lado de la cama y me quedé mirando el techo durante varios minutos. Entonces, al girarme sobre mí misma me percaté de un detalle que no estaba antes de que yo me fuera a vivir a Londres, una nueva foto nuestra se encontraba sobre la mesilla de noche. Así pues, la cogí entre mis manos y la observé con detenimiento, sin poder evitar esbozar una sonrisa al recordar aquel día.
Seguidamente, un impulso me llevó a sacarla del marco, no sé bien por qué, pero eso me hizo descubrir una frase escrita por mi madre, justo sobre el reverso de la misma.






"Gracias por darle sentido a mi vida.
                             Te ama, mamá"






Flashback
Aylin: Dianna ya te he dicho que este año va a ser el mejor de todos, porque por fin nos vamos a ir de esa cárcel.
Dianna:...
Aylin: Ya te dije que sí nos iríamos a España este verano, mi madre lo ha preparado todo.
Elizabeth: Cariño, cuelga, tenemos que hablar -dijo dándome por la espalda.
Aylin: Cinco minutos mami...
Elizabeth: Ahora la llamas, tengo que contarte una cosa muy importante.
Aylin: Di te tengo que dejar, luego hablamos, un beso.
Elizabeth: Cariño, siéntate aquí -me indicó con una leve sonrisa, a pesar de que sabía que algo iba mal.
Aylin: ¿Qué pasa?
Elizabeth: Cielo, ¿recuerdas que hace unos días fui a hacerme unas pruebas para ver cómo iba mi enfermedad?
Aylin: Sí.
Elizabeth: Me han dado hoy los resultados, y al parecer el tratamiento no está funcionando cómo se esperaba...
Aylin: ¿Qué significa eso mamá? -dije con un nudo en la garganta y con gran miedo a la respuesta.
Elizabeth: Cariño, no sé cómo decirte esto... pero...
Aylin: No lo digas, miénteme.
Elizabeth: No me lo pongas más difícil... cielo... me estoy muriendo...
Aylin: No, no, no...
Elizabeth: Sí -afirmo lo más seria que pudo, intentando contener las ganas de llorar.
Aylin: ¿Cuánto tiempo nos queda? -titubeé con la voz rota.
Elizabeth: Los médicos no conocen con seguridad la fecha exacta. Puedo quedarme dando la tabarra desde unos meses, hasta un par de años más -añadió con una leve sonrisa, para evitar que fuera más duro.
Y sin dudarlo dos segundos, la abracé fuertemente como si en cualquier momento fuera a desaparecer.
Elizabeth: Te amo -susurró acariciándome la espalda.











Fin de flashback
Anthony: Aylin, es hora de que nos vayamos a ver al abogado para la lectura de testamento.
Aylin: De acuerdo, ya voy -dije secándome la cara y cogiendo la foto
Al pasar por la puerta, mi padre intentó aliviar mi dolor con un abrazo, al cual no le correspondí, simplemente le dejé porque ya no tenía ni ganas de discutir o de reprocharle el hecho de que no lo hubiera hecho desde hace años.

POV DE LOUIS:
Liam y yo éramos los únicos que nos habíamos escapado hoy mismo del tour por Europa aprovechando que teníamos el día libre; él para ver a su chica en Londres y yo para buscar a la mía, la cual sabía que estaba en Doncaster porque Dianna me lo había dicho, al igual que sabía que hoy sería un día muy duro para ella, y por tanto no quería dejarla sola, pese a que perdiese casi el día de descanso por completo con tanto viaje.
Tras dos horas de vuelo con Liam, bajé en Londres para coger otro vuelo hacia Doncaster y sobre las once de la mañana ya estaba en Robin Hood Airport.
Una vez allí fui a ver a mi madre, a  mi abuela y a mis hermanas a casa, después de contarles brevemente el motivo de mi visita, me marché no sin antes prometerle a las pequeñas que volvería a verlas pronto y pasaría un fin de semana entero con ellas en los mejores sitios de Londres.
A continuación, me dirigí hacia el cementerio en busca de mi chica, la cual no estaba junto a la tumba de su madre, sino depositando flores en el lago que había al lado, pues era uno de los lugares favoritos de Elizabeth.
Entonces, me acerqué a ella con sigilo por detrás y le besé el cuello con delicadeza tras entrelazar mis brazos sobre su cintura. Al principio se asustó, pues seguramente no esperaba a nadie, pero al descubrir quién era se calmó y me abrazó con fuerza junto a ella.
Louis: Te extrañé mi vida.
Aylin: Yo más, eso te lo puedo asegurar -dijo recostando su cabeza sobre mis hombros.
Louis: Permíteme que lo dude -le aseguré besándola como si no hubiera un mañana.
Aylin:  Eres lo mejor que me ha pasado en la vida- susurró.
Louis: Sí, entiendo lo que me quieres decir, porque en la actualidad hay varias personas que me denominan el nuevo dios, concretamente me llaman Culito sexy.
Aylin: Mira que eres creído -dijo apartándome con el brazo y sonriendo por primera vez desde que llegué.
Louis: Creído o no, estoy enamorado de ti -exclamé dándole un pequeño y dulce beso, para minutos después recostarla sobre mí, y observar como las flores que había en el lago se alejaban cada vez más de la orilla.















POV DE LIAM:
Este fin de semana en Londres la mayoría de la gente lo definiría como uno normal y corriente, con lluvia, aire y apenas visibilidad por culpa del oscuro cielo encapotado, pero en mi caso era distinto.
Había recorrido miles de kilómetros en tan solo un par de horas, para ver a Danielle y la simple idea de volver a verla provocaba una enorme sonrisa en mi rostro que no podía controlar, y hacía que me doliera la boca por no poder parar.
Gracias a mis contactos no tardé apenas tiempo en llegar al estudio con una enorme limusina negra, dónde se encontraba Dani repasando unos papeles, según me había contado cuando la llamé la noche anterior. Y debido a que era una calle peatonal, tuve que dejar la limusina en una perpendicular que había a pocos metros de allí.
No obstante, la cara de Danielle con el simple hecho de verme en Londres fue un poema, porque ella es una chica muy expresiva y siempre puedes saber qué le pasa si le miras los ojos. Cuando descubrió que además venía con una limusina y una rosa para ella se emocionó tanto que casi se puso a saltar.
Liam: ¿Te ha gustado?
Danielle: Por supuesto, me encanta. Me has traído una rosa, música, una limusina y a ti -sonrió- solo faltaría chocolate y son mis cinco debilidades.
Liam: Se me ha olvidado el chocolate, mierda -dije un tanto desanimado por no haber caído en algo tan obvio.
Danielle: No te preocupes, no puedes saberlo todo bebé, eres un yogurín todavía -afirmó dándome un beso en la mejilla.
Liam: Oye cinco años, no son tantos, además que yo sepa no estamos quebrantando ninguna ley.
Danielle: Es cierto, aunque sí así fuera, no me importaría hacerlo por ti -afirmó antes de entrar en el coche y situarse junto a la ventanilla, oliendo su rosa y mirando al horizonte pensativa.
Después de tal respuesta, y a pesar por mi múltiples esfuerzos por dejarla sin palabras, ella me había ganado en esta "batalla". ¿Cómo se suponía que iba a responder a eso? Ni siquiera éramos novios y me decía estas cosas...
No tuve demasiado tiempo para pensar la próxima frase que iba a decirle sin parecer demasiado entusiasmado o nervioso, puesto que pocos segundos después llegamos a nuestro destino, un pequeño rincón a las afueras de Londres, alejado de la vista de cualquier curioso, dónde pudiéramos estar realmente solos, después de que la limusina se fuera.
Así pues, una vez estuve seguro de que no había nadie más allí, salvo nosotros, un impulso me llevó a robarle un beso. Ella, al principio se quedó sorprendida pues no esperaba este acto por mi parte, pero no dudó en seguirlo, durante unos segundos que me parecieron escasos, aunque  suficientes para por fin proponerle que fuéramos novios.

Seis meses después

POV DE HARRY:
Esta era mi primera noche libre con los chicos y las chicas, tras seis meses de duro trabajo debido a nuestra gira internacional, alrededor del mundo.
Pese a que en unas cuantas ocasiones nos habíamos visto, no fue durante largo rato, ni tampoco estábamos todos juntos, porque los horarios de todos nos influían, incluido el de las chicas, las cuales se pasaron el verano trabajando para así poder alquilarse un piso en el que vivieran de forma independiente Naya, Dianna, Aylin y Lea, puesto que Danielle tenía el suyo propio. Obviamente, a ninguno de nosotros nos hizo gracia en un principio, pero todos debimos aceptarlo pues era lo que ellas querían.
Hoy era la feria de Cheshire, el condado dónde yo viví antes de ir a las audiciones de The X Factor, un lugar tranquilo y alegre con mucha gente agradable y la mejor comida que te puedas encontrar, o por lo menos, eso es lo que le dije a todos para convencerlos. La feria duraba desde el uno al cinco de agosto y el precio de la entrada dependía de las espectáculos que quisieras ver.
Harry: Baby ¿qué te parece este lugar? -dije entrando con Naya en el recinto y agarrándola por la cintura, de manera que ambos sentíamos la respiración del otro.
Naya: Bueno, no está mal para ser un pueblo...
Harry: ¿En serio? -la miré sorprendido.
Naya: Me has preguntado tú, yo solo he sido sincera. ¿Acaso quieres que te mienta?
Harry: No, es solo que me sorprende lo poco romántica qué eres.
Naya: ¿Qué tiene que ver un par de latas enganchadas a un cable con el romanticismo? -me preguntó muy seria.
Harry: Nada, tú no lo entiendes -afirmé, antes de seguir andando solo.
Naya: ¿Qué no entiendo el qué? Llevo viendo esto toda la vida, desde que era pequeñita, ¿no pretenderás que me emocione?
Harry: Lo sé, he venido contigo.
Naya: ¿Entonces?
Harry: Antes éramos solo amigos que no dejaban de gastarse bromas, y ahora somos novios.
Naya: Ah -suspiró y seguidamente me dio una palmada en el culo- es verdad, antes no te hacia estas cosas -dijo mordiéndome la oreja.
Harry: Eso no te va a servir ahora.
Naya. ¿Seguro? -dijo antes de morderme el labio, a lo que yo respondí con un buen beso.

POV DE DIANNA:
Oh Dios, Naya y Harry son una especie distinta, porque son la única pareja que me hace no querer estar a su lado ni cuando discuten, ni cuando están bien, ya que en ambos casos son muy pasionales y de cualquier de las dos maneras puedes llegar a sentirte muy incómodo a su lado.
Niall: ¿Quieres un poco? -me preguntó sacándome de mis pensamientos, y haciéndome recordar que minutos antes había ido a comprar algodón de azúcar para los dos.
Dianna: Sí -dije con una gran sonrisa, pues era una de mis chuches favoritas de la feria.
Niall: Eres muy dulce comiendo algodón.
Dianna: Me encantaría decir lo mismo de ti, pero no puedo. Tú metes toda la cara en él, en lugar de coger con las manos un trozo.
Niall: A mí me gusta así, porque evito ensuciarme las manos.
Dianna: El problema pichurro es que te ensucias toda la cara.
Niall: Luego me puedes limpiar -dijo poniendo cara de cordero degollado.
Al ver esa cara sonriente y pegajosa no pude evitar darle un beso, le había echado tanto de menos durante estos meses de gira, que casi no podía creerme que lo tuviera ahora a mi lado.
Además, como regalo de aniversario por nuestro año íbamos a viajar a Irlanda a ver a su familia y todos aquellos lugares que tan hermosamente me había descrito desde  que nos conocimos, es más nuestro año caía en uno de los día que nos encontraríamos allí.

POV DE ZAYN:
Caminando de la mano con Lea por los diversos puestos hippies de la feria, mientras ella se probaba pulseras de colores con colgantes, o de cuero y decidía cuál de ellas se llevaría a casa como recuerdo, pues se negaba a gastarse demasiado dinero. Sin embargo, yo le compré más de una a escondidas.
Entonces, cuando llegamos al siguiente puesto me quedé mirándola embobado, dándome cuenta de la suerte que tenía por tenerla en mi vida.
Lea: ¿Qué? -preguntó al percatarse de que la estaba mirando atentamente.
Zayn: Enrollarme contigo fue lo mejor que he hecho en toda mi vida -dije intentando ser romántico.
Lea: Zayn, cielo -dijo suavemente acariciándome la mejilla- si fuera por esa noche tú y yo no estaríamos juntos.
Zayn: ¿Cómo que no?
Lea: Estamos juntos porque yo insistí, y me negué a perderte.
Zayn: Ok, mini punto para ti -dije abrazándola y odiándome por haber tardado tanto tiempo en darme cuenta lo mucho que merecía la pena.












POV DE LIAM:
Liam: ¿Cuántos churros quieres cielo?
Danielle: Mmm, déjame pensar... -dijo arrugando la nariz de una forma muy mona- dos.
Liam: Entonces que sean cuatro, por favor.
Dependiente: Aquí tiene, son tres libras.
Liam: Tome, gracias -dije dándole el dinero y cogiendo el chocolate y los churros.
Seguidamente Dani me ayudó a llevarlos a una mesa cercana, para estar más cómodos.
Liam: ¡Qué buena pinta! -dije mientras me frotaba las manos y empezaba a comer.
Danielle: ¿Quieres más?
Liam: No gracias, tengo que mantenerme en forma -dije antes de estamparme el churro en la cara, por no estar atento, manchándome así de chocolate la nariz.
Danielle al verle comenzó a reírse con ganas, sin poder evitar llamar la atención de los pocas personas que nos rodeaban, pues tenía una risa muy particular que era inevitable ignorar y que provocaba la mía.
Danielle: ¿Ves cómo eres un niño?
Liam: ¿Por qué lo dices? -dije poniendo voz de niño y manchándola a ella también.
Entonces ella tras ponerse seria, rompió el silencio con una carcajada. Y cuando por fin conseguimos tranquilizarnos, nos limpiamos el uno al otro y nos besamos.
Danielle: Eres lo más cuco que existe y por eso te quiero.
Liam: Por estas cosas, son por las que me robaste el corazón y...
Danielle: ¿Y?
Liam: Te quiero.
Danielle: Anda ven aquí y di cheese -me indicó sacando su cámara.
Liam: Cheese.

















POV DE LOUIS:
Mientras Liam y Danielle estaban comiendo, Zayn y Lea estaban comprando, Niall y Dianna estaban en la atracción del barco y Harry y Naya apartados enrollándose. Cada uno por su lado, aunque nos juntaríamos para cenar, ahora mismo estábamos aprovechando un rato a solas con nuestras respectivas parejas.
En mi caso, Aylin y yo nos encontrábamos jugando a los dardos, en los cuales prometí conseguirle el peluche más grande.
Aylin: No creo que puedas, es muy difícil, yo no lo he logrado.
Louis: Eso es porque estás muy débil.
Aylin: No estoy débil y no soy una floja, si es a lo que te refieres.
Realmente no pensaba que no fuera fuerte, pero de un tiempo a esta parte Aylin estaba cada vez más delgada, apenas tenía fuerzas e incluso aunque se hinchara a comer no mejoraba. Las chicas estaban muy preocupadas porque pensaban que podía ocultarles algo, pero al ver que no era así, se pusieron más nerviosas, pues Aylin se negaba por completo a ir al médico.

viernes, 13 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 33

IT'S NOT ALWAYS EASY, BUT I'M HERE FOREVER

POV DE HARRY:
Después de la gran fiesta de ayer por la noche, para celebrar mi cumpleaños, me levanté a la una del medio día y me fui al baño. Al entrar vi que Naya me había dejado una nota al lado del espejo: “Me he ido con las chicas de compras,  volveré para la hora de comer. No me eches mucho de menos, besitos sexys, Naya”.  Tras leerla no pude evitar esbozar una sonrisa.
Seguidamente, llamé a las habitaciones de los chicos para ver quién estaba despierto, y al ver que todos me cogían el teléfono, pude comprobar que había sido el último en despertarme.
Había pasado alrededor de una hora y algo, por lo que ya me había duchado y vestido, cuando llegó Naya muy enfadada y llena desde la cabeza a los pies de algo que parecía huevo. 
Harry: Baby, ¿qué ha pasado?
Naya: ¡Tus fans! –gritó.
Harry: ¿Qué?
Naya: ¡Qué tus adorables fans me han tirado huevos! ¿O es qué no lo ves? –dijo señalándose.
Harry: ¿Cuándo ha pasado? –pregunté sorprendido, no me podía creer lo que estaban viendo mis ojos.
Naya: Ahora, he salido de una tienda y nos han arrojado huevos a Lea y a mí, y lo de Dianna y Aylin  ni te lo cuento.
Harry: No me cabe en la cabeza que te hayan hecho eso, no tiene sentido –dije mientras la intentaba ayudar, aunque ella no me dejaba que la tocara.
Naya: Esto es por tu magnífica idea de subir la foto, ¿ves lo que pasa? No tienen límites, te quieren entero para ellas.
Harry: Déjame ayudarte.
Naya: ¡No! Vete con tus adorables fans, vaya a ser que se pongan celosas –gritó.
Harry: ¡Naya! ¡Para! Joder, deja de gritarme que desde que llegaste por esa puerta no has parado. Ni que te hubiera hecho yo  nada. ¿De verdad te crees que me agrada ver lo que te han hecho? ¿De verdad?
Naya: ¿Acaso te he dicho algo de que te agradara? –me preguntó con chulería.
Harry: ¡Oh Dios! No se puede hablar contigo cuando te pones así. Me voy, cuando seas capaz de hablarme como a una persona me avisas –dije dando un portazo.

POV DE ZAYN:
Acababa de terminar de hablar con mi madre y mis hermanas cuando Lea entró por la puerta, al verme se tapó la cara con las manos. ¿Qué estaba haciendo? ¿A qué venía hacer eso? Entonces, me di cuenta que por las mangas del abrigo y parte de las botas estaban llenas de una sustancia naranja pegajosa. Me levanté rápidamente y me acerqué a ella, pero esta se alejó de mí.
Zayn: Lea ¿déjame que te mire? ¿Esto es huevo? ¿Quién te ha hecho esto? –dije apartándole las manos de la cara. Ella me miró a los ojos, y las lágrimas empezaron a recorrer su rostro - Lea, nena, no llores por favor, díme quién fue –pregunté abrazándola, lo que provocó que comenzara a llorar mucho más.
Lea: Es… es… ta… salí… de…hue…
Zayn: No entiendo nada –dije angustiado al verla así, estaba llorando con tanto dolor que apenas era capaz de pronunciar una palabra coherente y eso me dolía –nena respira, mírame a los ojos, estás conmigo, ahora estás a salvo –ella asintió entre sollozos- ¿Quién te hizo esto?
Lea: T… t... tus fans.
Zayn: ¡¿Qué?! –exclamé quizás demasiado alto. No me cabía en la cabeza, ese comportamiento no tenía excusa. No iba permitir que esto volviera a pasar, no mientras pudiera evitarlo, Lea no volvería a sufrir esto de nuevo, ni nada por el estilo–Lea, a partir de ahora vas a llevar guardaespaldas, mientras no estés conmigo.
Lea: Zayn…no.
Zayn: No voy a permitir que te hagan esto nunca más, no mientras pueda evitarlo.
Ella me miró a los ojos, mientras yo le intentaba limpiar un poco, sabía que no le agradaba mucho la idea, pero hasta que el acoso por parte de las fans no cesara, era la única solución.
Lea: Zayn…
Zayn: ¿Confías en mí?
Lea: Sí.
Zayn: Pues deja que te cuidé –le rogué.

POV DE DIANNA:
De camino a mi habitación intentaba calmarme, pero no podía, estaba demasiado enfadada, muy molesta por lo que me habían hecho esas estúpidas niñas, tanto que no me di cuenta que Niall estaba saliendo en ese mismo momento  de la habitación.
Niall: ¡Dianna! ¿Pero qué diablos…?
Dianna: No preguntes –espeté poniéndole un dedo en la boca y pasando a la habitación con él detrás.
Niall: ¿Cómo que no pregunte? Estás llena de refresco.
Dianna: Ya me había dado cuenta –dije demasiado borde- Mierda, lo siento, esto no es contigo.
Niall: ¿Te peleaste con alguna de las chicas?
Dianna: No, con tus fans. Bueno…En realidad no me dejaron ni siquiera que me defendiera, salieron corriendo tras arrojarme su bebida –respondí entrando al baño.
Niall: Esas no son mis fans, las personas que no me respeten o no respeten a las personas que yo quiero, no las puedo llamar fans –afirmó mientras cogía una toalla y la mojaba en agua para limpiarme la cara, ya que todavía me quedaba refresco.
Dianna: ¿Por qué nos han hecho eso? Es decir, ¿qué piensan que van a ganar con esto? –pregunté llena de rabia.
Niall: ¿Al resto de las chicas también?
Dianna: Sí.
Niall: Mira no sé que creen que conseguirán con esto, no tengo ni la más mínima idea de lo que se les pudo pasar por la cabeza, pero me da igual, ellas no me importan. Me importáis tú y las chicas.
Dianna: Estúpidas niñatas –escupí.
Niall: Mírame –dijo girándome la cabeza hacia él- Sé que lo que te han hecho ha sido terrible, pero intenta relajarte, no valen la pena, tú estás por encima. ¿Vale?
Dianna: Mmmmm –tenía razón, no valía la pena darle tanta importancia, no se la merecían- Vale.
Él se acerco a mí y me beso, y posteriormente continuó ayudándome a limpiarme el pelo, ya que el refresco parecía no querer abandonarme.

POV DE LOUIS:
Estaba haciendo el tonto como de costumbre en la habitación del hotel en calzoncillos porque me acababa de duchar y no tenía ganas de vestirme, ni de hacer absolutamente nada.
Cuando de repente apareció por la puerta un refresco azul gigante con cara de frustración.
Louis: No recuerdo haber pedido un refresco…
Aylin: Espera, que me rió y me voy a otra habitación, porque creo que me he equivocado.
Louis: No, no puedo permitirlo –dije saltando al espacio que quedaba entre la puerta y ella.
Aylin: ¿No pretenderás que esto…? –me señaló de arriba abajo- ¿Me atraiga?
Louis: Pues sinceramente, todavía tengo alguna esperanza.
Aylin: Louis, no es el momento, tengo que ocuparme de algo, por si no te has percatado –dijo señalando su pelo.
Louis: Yo sí me había dado cuenta, pero eres tú la que te has desviado del tema, intentando seducirme.
Aylin: La conversación de hace tan solo un momento ¿la hemos tenido los dos?
Louis: Tú siempre desviando las responsabilidades, mal, muy mal. Bueno ¿qué te ha pasado?
Aylin: Básicamente, tus fans han decidido que sería divertido llenarnos de refresco a Di y a mí.
Louis: ¿Qué?
Aylin: Y también la han tomado con Naya y Lea.
Louis: ¿Perdón?
En ese preciso instante llamaron a la puerta, y fui rápidamente a abrir, a pesar de que estuviera en ropa interior, debido a que mis guardaespaldas ya estaban acostumbrados. Aunque no era ninguno de ellos, sino nada menos que una fan, la cual se quedó boquiabierta al verme. No sabía cómo había llegado hasta aquí, ni siquiera se lo pregunté y mucho menos cómo sabía cuál era mi habitación. Directamente le cerré la puerta y no sé qué fue de ella, lo único que pensaba en ese momento era lo violento que había sido esto para mí y sobre todo para Aylin, después de lo que había pasado hoy.
Aylin: No tienen límite –dijo resignada sentándose en la cama.
Louis: Lo sé-dije dirigiéndome hacia ella y poniéndome de rodillas justo en frente, mientras le agarraba las manos- sé que esto no es fácil. Todo esto te apabulla y lo entiendo, por eso mismo no voy a permitir que esto siga así, y haré cualquier cosa que sea necesaria para que seas feliz, porque mi  alegría depende de ti.
Las palabras que le dije hicieron que Aylin reaccionara, se levantara, se fuera a dar una ducha y a continuación, me contara que quería cambiar, sin embargo no estaba demasiado seguro de a qué se refería.

POV DE LIAM:
Había pasado ya alrededor de tres horas desde que las chicas llegaron y nos contaron lo sucedido. Podría decir que me sorprende lo ocurrido, pero mentiría, conozco a ese tipo de “fans” que lo único que quieren es que estemos con ellas y cualquier chica que se nos acerque piensan que es una fresca.
Después de esto, fuimos a comer y al terminar Dianna, Lea y Naya se fueron al spa, Louis y Aylin desaparecieron y los chicos y yo nos quedamos en una sala que tenía el hotel, jugando a la Xbox.
Era el turno de Niall y Harry, por lo que Zayn y yo nos quedamos un poco más apartados.
Zayn: Oye tío, conozco a una chica espectacular.
Liam: Te recuerdo que tienes novia.
Zayn: No es para mí, es para ti, creo que te caería genial.
Liam: Sé ligar por mí mismo Zayn.
Liam: No lo dudo, es solo que creo que os llevaríais muy bien.
Harry: Alguien quiere hacerte una cita a ciegas.
Zayn: De verdad, sé que te encantaría.
Liam: Mmmmm no sé –no estaba muy seguro de querer aceptar una cita ciegas- ¿Cuándo la has conocido?
Zayn: Cuando volvamos podría hablar con ella para que quedéis –dijo desviando la pregunta.
Liam: Zayn …
Zayn: ¿Aceptas? Anda tío, si no te gusta  haré lo que quieras.
Liam: ¿Cómo es?
Zayn: ¿El viernes te viene bien?
Niall: ¿Liam te das cuenta que no te va a contestar a nada?
Liam: Ya veo -suspiré.
Harry: Niall no lo entiendes, las citas a ciegas no sabes con quién te vas a encontrar, por eso son a ciegas.
Niall: Cierto.
Zayn: Ignóralos, ¿qué me dices?
No sabía qué hacer, no conocía de nada a esa chica, no sabía nada de ella y me daba cuenta que Zayn no iba a soltar prenda. La verdad es que yo con la única chica que me apetecía tener una cita era con Danielle, no me la podía sacar de la cabeza, su sonrisa, la forma en que me miró, pero desde aquel día en el hospital no había vuelto a saber de ella, a pesar de que había vuelto unas cuantas veces para investigar, por lo que había aceptado que no la volvería a ver más.
Zayn: ¿Y bien? –insistió.
Liam: Vale –acepté.
Niall: Jamás pensé que aceptarías esa propuesta.
Harry: Liam vive al límite ¿o es qué no lo sabes?
Zayn y Liam: ¡A jugar! –exclamamos al unísono.
Harry: ¡Vale! –dijo volviéndose junto con Niall hacia la pantalla y continuando la partida.

POV DE AYLIN:
Salí de aquella enorme peluquería al centro comercial, con una imagen renovada, ya no sería nunca más la típica “barbie”.
Louis: Vaya, es un gran cambio. Estás preciosa.
Aylin: Gracias pumpumchito. Todo va a cambiar a partir de ahora.
Louis: Pues empecemos por nosotros. Ya es hora de que tengamos nuestra primera cita.
Aylin: ¿No la hemos tenido ya?
Louis: Si te refieres a esos besos que te robaba de vez en cuando, o a tener que escondernos todo el tiempo. No, reinita, eso no es una cita. Quiero una de verdad, cenar, pasear a tu lado de la mano hasta que amanezca y besarte con el amanecer.
Aylin: Nunca me habían dicho algo tan bonito –dije intentando ocultar que me temblaba la voz- ¿Cuándo me habías dicho que querías tener la cita? – pregunté ansiosa.
Louis: Ahora –sonrió.
Aylin: No creo que vaya muy bien vestida, pero vale.
Louis: Para mí vas perfecta.
Aylin: Pumpunchito, por favor para, creo que si sigues así no voy a poder controlarme.
Louis: Por mí no te preocupes, desmelénate.
Aylin: Louis, en serio.
Louis: Si quieres te doy una razón para que lo hagas…-me susurró, mientras me agarraba por la espalda y me aproximaba hacia él.

Unos días después…
POV DE DANIELLE
Hacía ya unos cuantos días que el musical había terminado y con este, todo el estrés acumulado.  Momento que aprovechó Aylin para “acosarme” desde el punto de vista romántico hasta que consiguió que aceptara, aún no sé cómo, una cita a ciegas con un amigo suyo, del cual no me mencionó ni su nombre.
La cuestión ahora es que eran  las siete y media de la noche y me encontraba de camino a la cita a ciegas en una nublada y fría noche de febrero, en Londres. Al llegar por fin al restaurante en el que había reservado una mesa a su nombre, empecé a entrar en calor y mientras el camarero buscaba su nombre, yo aprovechaba para quitarme el gorro y el abrigo.
Una vez que situó su nombre, me guió hasta la mesa dónde debía esperar a mi misteriosa cita a ciegas, pero por el camino vi una cara conocida que me hizo sacar una sonrisa inmediatamente, era Liam, el destino había querido que nos volviésemos a ver.  Así pues, le saludé con la mano antes de descubrir que yo me sentaba en la misma mesa que él, lo que me dejó perpleja  y me hizo reflexionar hasta que punto podía Aylin estar dentro de mi cabeza, como para saber que Liam me había robado el sueño varias veces, teniendo en cuenta que jamás había hablado de esto con ella. No obstante, él estaba casi tan alucinado como yo.
Liam: Danielle.
Se acordaba de mi nombre, qué ilusión. Dios Dani no vayas de nuevo por ese camino, ya lo habías superado.
Danielle: Liam, ¿sabías qué era yo tu cita?
Liam: No, pero realmente me alegra mucho que lo seas. ¿Y tú?
Danielle: Ni idea. Aylin ni siquiera me mencionó tu nombre.
Liam: Aylin... tenía que ser cosa de ella.
Danielle: ¿A ti no te convenció ella?
Liam: No, fue Zayn Malik. Aunque ya que estamos aquí, disfrutemos de ella.
Vale esto ya está superando mi nivel de paranormalidad habitual, ¿cómo sabe alguien que ni me conoce sobre mi existencia?
Danielle: Estoy de acuerdo –sonreí.
La cita transcurrió estupendamente, no dejaba de reírme con sus bromas y se interesaba mucho por cada cosa que decía. Incluso a veces sentía como si lo conociera de toda la vida, y otras, en cambio, como si no yo no dejara de decir bobadas y me volviera más torpe de lo habitual, supongo que debido a lo nerviosa que estaba.
Al terminar la cena, me acompañó a mi casa, alegando que no pensaba dejarme volver sola a estas horas de la noche.
Danielle: Este es mi piso –le indiqué.
Liam: Bueno, pues…em
Danielle: ¿Si?
Liam: Había pensado si te parecería una buena idea hacernos una foto con el móvil para mostrarle a Aylin lo bien que han salido sus planes y bueno, así sabremos quién es el otro, cuando nos llamemos.
Danielle: Claro, es una buena idea.
Liam: Sonríe -dijo a la vez que tomaba la foto.

Danielle: Bueno ¿luego me la pasas ok?
Liam: Desde luego.
Danielle: Ok, adiós –dije dándole un beso en la mejilla y subiendo las escaleras hacia mi edificio.

A continuación, tras cerrar la puerta de mi casa, me apoyé contra la misma con la espalda y me deje caer, mientras recordaba cada momento de la cita con una sonrisa en la cara.

POV DE AYLIN:
Hacia tan solo un par de semanas que habíamos vuelto de Nueva York, y los chicos habían comenzado su gira. Por tanto, durante su ausencia, nosotras vivíamos solas en aquella enorme casa. Realmente se notaba el cambio, ya que todo estaba mucho más tranquilo y también era mucho más aburrido. 
Además de eso, mañana sería el cumpleaños de mi madre y por primera vez lo pasaría sin ella, hecho que me ponía muy triste, tanto que hasta Johannah, la madre de Di y Louis, me había propuesto pasarlo en su casa con toda su familia, para así estar acompañada y evitar pensar en que ella ya no estaba conmigo. 
Obviamente, no pude negarme a tal propuesta, pues yo misma sabía que así lo habría querido mi madre. No obstante, mientras Di acababa de charlar con su madre, yo aún dudaba sobre si había hecho bien en aceptar.
Cuando de repente, llamaron al timbre, supuse que sería Danielle, porque habíamos quedado para cenar con ella, pero no lo era, es más me llevé una gran sorpresa al ver quién era, ya que no entendía qué demonios hacia él aquí.