miércoles, 11 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 37

PART OF ME

POV DE DIANNA:
Me acerqué a la ventana de su habitación, observando la lluvia, viendo como cada gota de agua caía del cielo y sintiendo envidia de que al menos este pudiera desahogarse. Por el contrario, yo me encontraba encerrada en mi misma, con todo aquel dolor guardado en mis más profundos adentros, con miedo de mostrarlo, ya que sentía que era yo la que me estaba equivocando en todo este asunto.
Amaba a Niall más que a nadie, había sido el primer chico en mi vida, él más importante y hasta hace apenas unos días estaba segura de que sería el último. Sin embargo, el sentimiento de que todo se estaba rompiendo me acechaba cada día, cada noche. Estaba poniendo toda la carne en el asador por él, porque lo amaba, pero ¿eso era suficiente? No lo sabía, lo único que tenía seguro era una cosa que no podría aguantar esto por mucho más.
Veía como Niall parecía absorto, confundido, sin saber qué hacer, ni cómo. Pero, ¿qué era lo que le confundía tanto? ¿O es que acaso era yo la qué le estaba atormentando con cosas que en realidad no estaban ocurriendo? Mi cabeza no paraba de dar vueltas y lo que parecía estar claro en un momento, se desvanecía al segundo siguiente.
Escuché unos pasos acelerados acercarse a nuestra habitación, era Niall, parecía feliz, pero no sabía muy bien por qué.
Niall: Princesa - me llamó, a la vez que abría la puerta de su cuarto con una miraba llena de alegría -¿A qué no sabes que pasa esta tarde?
Dianna: Claro que no pichurro -contesté en un susurro, dibujando una leve sonrisa en mi cara, intentando ocultar todo mi dolor.
Niall: Hoy hay un eclipse y según cuenta la leyenda "quien mire a los ojos de su amado en el momento justo del eclipse, quedará prendido de su alma para siempre y nada ni nadie podrá evitar que terminen juntos". Por lo tanto, prepara ropa de abrigo que nos vamos al campo a verlo juntos.
El corazón se me encogió de un segundo a otro.
Dianna: Claro. Dame tan solo unos minutos.
Niall: Los que tú quieras.
Lo más rápido que pude cogí la ropa de abrigo mientras Niall hacía lo mismo. No tardamos más de diez minutos en tener todo preparado para irnos. Me dirigí a abrir la puerta pero el me detuvo, y me agarró la mano antes de salir. Bajábamos aún dados de la manos y emocionados a pesar de ser algo tan  simple lo que íbamos a hacer, cuando llamaron a la puerta.
Supuse que eran los padres de Niall, porque hacía rato que se habían ido a comprar y nunca tardaban demasiado en volver. Pero que gran error cometí, no eran sus padres, era la maldita Holly otra vez.
De un segundo a otro noté como la ira me recorrió la médula espinal hasta llegar a mi cerebro. Allí estaba ella con su estúpida sonrisa de medio lado, que lo único que mostraba era lo víbora que podía llegar a ser. ¿Cómo demonios hacía para que todo el mundo la creyera? ¿Cómo podían estar todos tan ciegos? No lo comprendía.
Verla allí era la gota que colmaba el vaso, no iba a permitir que destrozara este momento con Niall, nos pertenecía.
Holly: Chicos, ¿sabéis lo del eclipse?
Dianna: Sí, adiós -dije intentando pasar, pero esta me detuvo.
Holly: Relájate un poco Di -espetó con retintín- Os quería invitar a veniros con nosotros.
Dianna: No va a poder ser. Así que ya te puedes volver por donde has venido.
Holly:  Que mal carácter. ¿Por qué me odias tanto? No lo llegó a comprender.
Dianna: ¿A parte de porque eres un puto grano en mi culo?
Niall: Dianna...
Dianna: ¡¿Qué?! Es la verdad, es falsa, estúpida, egocéntrica y lo peor de todo es que se piensa que tú todavía eres suyo -grité.
Holly: Di estás perdiendo la cabeza, literalmente.
Dianna: No te atrevas a llamarme Di, porque te juró que te parto la cara. A mí nadie me llama así salvo que yo se lo permita.
Holly: ¡Di!
Dianna: Ya está, te la has buscado, me he aguantado mucho pero ya no lo voy soportar más -chillé llena de furia abalanzándome sobre ella como si me fuera la vida en ello.
En cuestión de unos segundos me encontraba encima de ella, tirándole de los pelos y abofeteándola cuanto me era posible, mientras que Niall intentaba sujetarme.
Niall: ¡Para Dianna! Por favor -suplicó alejándome por fin de ella.
Dianna: Vale -jadeé- Pero que se vaya.
Niall: Ven conmigo.
Me llevó al salón y me miró seriamente, mientras yo me recomponía.
Dianna: No me mires así Niall Horan, esa chica que está ahí fuera se lo merece, merece que alguien le de su merecido por ir jodiendo a las personas, sin importarles sus sentimientos, sin importar a quién daña. Estoy literalmente harta de que no me creas, y la defiendas constantemente. Nunca te he dado razones para que dudes de mi palabra, y últimamente es lo único que haces.
Niall:  Dianna, yo no desconfió de ti, pero conozco a esa chica desde hace años, sé como es, puede que no haya sido lo mejor que estos días haya estado tanto con nosotros, habiendo sido mi ex-novia, asumo mi culpa en esto.
Dianna: Sigues con las mismas, no lo quieres ver.
Niall: Vamos ha hacer una cosa, voy a decirle que se vaya y luego tú y yo nos iremos como teníamos pensado.
Dianna: Dile que se vaya ... Pero yo no pienso ir al eclipse -sentencié.
Niall me miró con cara de enfado, y seguidamente salió del salón. Oí como se disculpaba por mi comportamiento con ella y le explicaba que no podríamos quedar hoy con ella.
Yo, por mi parte, me quedé allí parada, meditando acerca de lo ocurrido, realmente me había enervado demasiado, nadie se merecía ese trato, así cogí todo mi orgullo y me lo tragué, para disculparme con Holly por haberla atacado de aquella manera tan salvaje.
Cuán grande fue mi sorpresa al ver que esta estaba agarrada al cuello de Niall, besándolo con pasión y este se quedaba allí pasmado, sin hacer nada, ni apartarse de ella, sin tan siquiera poner un mínimo impedimento, hasta que al fin ella se alejó de él.
Me rompí en mil pedazos, mis piernas empezaron a temblar, noté como mi corazón se encogía, mi garganta se estremecía y mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas.
Holly se giró hacia mí con una sonrisa dibujada en la cara. Lo había conseguido la muy zorra, me había destruido tal y como ella quería.
Niall se giró y al verme allí corrió junto a mí, me comenzó a hablar con nerviosismo, pero no entendía nada de lo que decía, no llegaba a escuchar nada, lo único que veía era mi bolso tirado al lado de la puerta. No necesitaba nada más, ahí lo tenía todo, mis documentos, mi dinero y mi teléfono. Intenté moverme pero me tenía retenida por los brazos, no me dejaba moverme tan solo mantenerme enfrente suya para escucharle, lo cual era una perdida de tiempo, porque yo ya no quería saber nada de él, no quería escuchar sus estúpidas explicaciones, lo único que deseaba era marcharme a mi casa y perderlos de vista, tanto a él como a Holly.
Seguí allí parada no sé durante cuánto tiempo, notando como mis lágrimas no paraban de brotar de mis ojos, del mismo modo en el que había estado lloviendo hasta hace unos instantes. De repente sentí sus manos limpiándome las mejillas y fue en ese preciso momento en el cual yo reaccioné y me aparté de él, impidiendo que me pudiera tocar más.
Cogí mi bolso y salí disparada de esa casa, en el mismo momento en cual se estaba produciendo el eclipse. Miré a este con odio durante un momento, antes de intentar seguir mi camino, aunque no pude debido a que ese segundo en el que observé el cielo, Niall había conseguido volver a cogerme de la mano, de la cual me aparté rápidamente.
Niall: Dianna...
Dianna: No pienso perdonarte por esto -aseguré mirándole a los ojos por primera vez desde que me fui del salón.












Tras decirle aquellas sinceras palabras, que fueron también las más dolorosas que le había dicho alguien jamás, salí corriendo en dirección al centro de la cuidad, donde cogería un taxi para ir al aeropuerto.
Y a pesar de que todavía era verano, tenía frío, pero no era cualquier frío, este no cesaría con una simple capa más, este que no cesaría nunca. No obstante, no era esto lo que más me angustiaba, lo que más me preocupaba era no poder unir los pedazos en los que me estaba rompiendo, eso era lo que más me asustaba. Además, me odiaba a mi misma por haber aguantado tanto tiempo sabiendo lo que podía pasar y me culpaba por no haber sido lo suficientemente valiente para afrontarlo.
Sin darme cuenta había llegado al aeropuerto y estaba en frente de la recepcionista de British Airways. ¿Qué demonios hacia allí? No sabía ni a dónde me dirigía, no sabía ni tan siquiera dónde podría estar a salvo.
Recepcionista: ¡Señorita, señorita! -exclamó- ¿A dónde desea ir?
Dianna: Un billete para Doncaster - un billete para casa- por favor, para el siguiente vuelo que salga,  si es posible.
Recepcionista: De acuerdo, permítame que miré ... Bien dentro de dos horas sale uno y serían 40 libras.
Dianna: Tome -dije extendiéndole el dinero.
A continuación, me entregó el billete que me llevaría a mi hogar, sin embargo, no sería hasta dentro de dos horas, por lo que me fui a una cafetería para esperar.
Me pedí un café con leche, y me senté en una mesa que estaba en una esquina, miré el café y me pregunté a mí misma que hacia allí. Literalmente, no tenía sed, ni me gustaba el café con leche, ¿por qué demonios había hecho todo lo contrario? Entonces caí, siempre que había tenido problemas Louis se sentaba conmigo y su café para hablar de lo ocurrido. Pero Louis no estaba allí, ni sabía nada de lo ocurrido, debía llamarlo, decirle que iba a casa, pero no podía hacerlo desde mi teléfono, lo había apagado hacia ya mucho rato, para no saber nada de Niall, el cual no había parado de llamarme desde que me perdió de vista.
Aún no comprendía por qué seguía intentando explicarme algo que no quería escuchar, sabía perfectamente lo que había pasado, lo que había visto y como me había roto el corazón el mil pedazos. Lo que me dolía más era que todavía lo amaba, mas no podía perdonarle, no podía verle y mucho menos escucharle.
Mientras caminaba en busca de un teléfono público en el aeropuerto, me vi reflejada en un cristal, caminaba encorbada, tenía el rímel corrido y simplemente parecía que no me había peinado en semanas, vi como la gente se giraba al cruzarse conmigo, usualmente me hubiese dirigido al baño más cercano y me hubiese recompuesto un poco, pero no tenía fuerzas para nada, ya me daba todo igual, solamente quería hablar con Louis o con Aylin.
Después de diez minutos de búsqueda encontré uno, e intenté recordar uno de los dos números, y seguidamente proseguí a marcarlo.
Louis: Al habla el pumpunchito de Aylin Williams. ¿Quién me llama?
Dianna: Louis ... -sollocé.
Louis: ¡¿Dianna?! ¿Eres tú?
Dianna: Sí ... -contesté intentando aguantar el nudo en la garganta.
Louis: ¿Desde dónde me llamas? ¿Qué te pasa? Suenas mal.
Dianna: Me voy a Doncaster, Louis, salgo dentro de dos horas, me voy con mamá.
Louis: ¿Qué ha pasado? ¿Estás llorando? ¿Qué te ha hecho el capullo de Niall?
Dianna: Holly... -rompí a llorar.












Tres horas antes..
POV DE LEA:
Una semana después de que consiguiera un puesto de dependienta en Hollister comenzó la London Fashion Week, uno de los eventos de moda más importantes organizados por la industria. Dura aproximadamente una semana, durante la cual se presentan las últimas colecciones de diversos diseñadores o marcas. Dicho acontecimiento se realiza en las más vistosas capitales de la moda, como Tokio, Nueva York o Londres. Por lo tanto, debo encargarme de que el escaparate esté perfecto, ya que es mi tarea durante esta semana. Desde el principio he sentido que era el lugar indicado para mí, todas las chicas han sido encantadoras conmigo, salvo la más veterana, a la cual parece que mi reciente llegada le supone un problema porque teme que no esté a la altura de las circunstancias, en esta semana tan importante para la tienda.
Miré el reloj y al ver que eran las siete de la tarde supuse que Louis y Aylin habrían llegado ya la desfile que realizaba Topshop, fue entonces cuando deseé estar en su lugar, pues sabía que sería precioso y que solo podrías asistir como acompañante si no tenías un mínimo de fama o dinero.
Claire: ¿Ya tienes ganas de marcharte?
Lea: No, es solo...- no me dejó terminar la frase.
Claire: Aquí las cosas no son así novata, debes esperarte a terminar todo tu trabajo.
Lea: Claro -asentí y me sumergí de nuevo en mis tareas antes de que esta pudiera decirme nada más.

POV DE AYLIN:
Después de hacerme los análisis a los que tanto me negaba en el médico, mi pumpunchito decidió que me olvidara por completo de estos; haciendo el tonto constantemente y llevándome a sitios en los que nunca había estado, como por ejemplo el desfile de moda de Topshop, de cuya tienda antes de ir me compró un mono gris precioso por ciento ochenta libras, puesto que sabía que en mi vida me gastaría tanto dinero por una prenda de ropa.
Aylin: Es perfecto, gracias -le susurré al oído.


Louis: Por ti, lo que sea.
Tras acabar la primera parte del desfile de Topshop, nos fuimos a tomar algo a la sala VIP. Estábamos conversando alegremente, cuando de repente a Louis le sonó el teléfono móvil, era un número desconocido y dudó en cogerlo, pero finalmente respondió.
Louis: Al habla el pumpunchito de Aylin Williams. ¿Quién me llama? -preguntó mientras me hacia carantoñas.
...
Louis: ¡¿Dianna?! ¿Eres tú? -dijo sorprendido y abriendo mucho los ojos.
...
Louis: ¿Desde dónde me llamas? ¿Qué te pasa? Suenas mal.
Ante tal afirmación, se me hizo un nudo en el estomagó. No sabía qué le pasaba a mi dulce sweetheart, lo único que sabía era que estaba mal y yo no me encontraba a su lado, y eso me mataba.
...
Louis: ¿Qué ha pasado? ¿Estás llorando? ¿Qué te ha hecho el capullo de Niall? -le apremió.
...
Louis: Voy a llamar a mamá, no te preocupes, yo te cuidaré.
...
Louis: No ... -no pudo continuar hablando, se había cortado la llamada y era imposible contactar con ella de nuevo.
Aylin: ¿Qué le ha pasado? ¿Dónde está?
Pero Louis no reaccionaba, estaba inmerso en sus pensamientos, preocupado.
Aylin: ¡Louis! ¡Contéstame!
Louis: Va a coger un avión para Doncaster ...